¿Qué médico trata los problemas de mandíbula? A dónde ir cuando te duele la ATM

¿Qué médico trata los problemas de mandíbula? A dónde ir cuando te duele la ATM — especialista ATM Quito

Ya fuiste al otorrino porque pensabas que era el oído. Te dijo que el oído está perfecto. Fuiste al neurólogo porque los dolores de cabeza no paraban. Le hicieron estudios. Todo salió normal. Tu médico general te mandó un antiinflamatorio. Te sirvió tres días. Volvió el dolor. Ya no sabes a quién más ir.

Si eso te suena familiar, no eres el único. Ni la única. Lo escucho casi todos los días en mi consulta en Quito. Pacientes que llevan meses — a veces años — rebotando de un consultorio a otro con el mismo dolor, los mismos síntomas y cero respuestas.

El problema no es que esos doctores sean malos. El problema es que estás buscando la respuesta en el lugar equivocado.

Por qué ningún doctor te ha encontrado nada

Tu dolor es real. Pero la articulación de la mandíbula tiene una particularidad que la hace difícil de diagnosticar: sus síntomas se disfrazan de otras cosas.

Dolor de oído sin infección. Dolor de cabeza que no responde a pastillas. Zumbido en el oído. Dolor en un solo lado de la cara. Sensación de que el oído está tapado. Mareos. Dolor detrás del ojo. Dolor de cuello.

Cada uno de esos síntomas, visto por separado, apunta a una especialidad diferente. El otorrino ve oídos — revisa el oído y no encuentra nada porque el problema no está ahí. El neurólogo ve cabeza — hace estudios neurológicos y salen limpios porque no es un problema neurológico. El médico general ve dolor — receta algo para el dolor y funciona temporalmente porque está tratando el síntoma, no la causa.

Nadie está equivocado en lo que revisa. Lo que pasa es que nadie está revisando la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo. Esa articulación está a milímetros del oído. Los músculos que la mueven cubren toda la zona de las sienes y la cara. Cuando se inflama o funciona mal, puede producir todos esos síntomas. Todos.

El recorrido que hace la mayoría de pacientes

Te lo describo porque probablemente te vas a reconocer en algún punto:

Paso 1: Aparece el dolor. Puede ser en la cara, la cabeza, el oído o la mandíbula misma. Si es la mandíbula, mucha gente va al dentista. Si es la cabeza, va al médico general.

Paso 2: El dentista revisa los dientes, toma una radiografía dental panorámica y dice que todo está bien. Porque los dientes sí están bien — el problema es la articulación. Una radiografía dental estándar no muestra la articulación con suficiente detalle.

Paso 3: Te derivan al otorrino, al neurólogo o al traumatólogo. Cada uno examina su área, no encuentra nada fuera de lo normal y te manda de vuelta con un diagnóstico vago: "estrés," "tensión," "probablemente bruxismo, use una plaquita."

Paso 4: Te dan un protector dental genérico o una placa que no está diseñada para tu mordida específica. La usas. No mejoras. O mejoras un poco y después recaes.

Paso 5: Sigues con dolor. Ya pasaron meses. Empiezas a pensar que es algo con lo que vas a tener que vivir.

He visto pacientes que llegaron a mi consulta después de 3 años en ese circuito. Tres años. Con un problema que, si hubieran llegado primero al profesional correcto, se habría diagnosticado en la primera cita.

¿Quién trata los problemas de la articulación de la mandíbula?

Aquí viene la confusión grande. En Ecuador — y en muchos países — no existe una "especialidad" médica que se llame "especialista en ATM" como existe "cardiólogo" o "traumatólogo." No aparece así en el directorio del hospital. No hay una carrera universitaria que te dé ese título tal cual.

Lo que existe son profesionales de la odontología que se han dedicado específicamente a estudiar y tratar la articulación de la mandíbula, los músculos que la mueven y cómo la mordida afecta a todo el sistema. Eso requiere formación adicional — postgrados, cursos de especialización, años de práctica clínica enfocada en ese tema.

¿Por qué desde la odontología y no desde la medicina general? Porque la articulación de la mandíbula es parte del sistema que mueve los dientes. La mordida, la posición dental, la forma en que cierran los dientes — todo eso influye directamente en cómo funciona la articulación. Un médico general no tiene entrenamiento en mordida. Un dentista general tiene algo de entrenamiento, pero no suficiente para los casos complejos.

Qué hace diferente un especialista en mandíbula

Un dentista general ve caries, hace limpiezas, pone coronas. Cuando le llega un paciente con dolor de mandíbula, generalmente hace lo que puede: revisa la mordida superficialmente, tal vez detecta un bruxismo evidente y manda una placa. Si eso funciona, bien. Si no, no tiene mucho más que ofrecer.

Un especialista en la articulación de la mandíbula hace otra cosa.

Evalúa la articulación en detalle. No solo la mordida — la articulación misma. Cómo se mueve, dónde suena, si hay restricción, si la mandíbula se desvía, si los músculos están contracturados, cuáles específicamente.

Sabe leer los síntomas cruzados. Cuando un paciente me dice que le duele el oído y la mandíbula al mismo tiempo, yo no lo mando al otorrino primero. Yo sé que esa combinación tiene altísimas probabilidades de ser articular. Lo evalúo, y si encuentro que efectivamente es la articulación, ahorramos meses de vueltas innecesarias.

Diseña el tratamiento para la causa, no para el síntoma. Una placa para dormir no es un tratamiento. Es una herramienta dentro de un tratamiento. El tratamiento completo incluye identificar por qué la articulación está fallando — si es la mordida, si es un hábito, si hay un desplazamiento interno, si los músculos son el problema principal — y actuar sobre eso.

Pide las imágenes correctas. No una radiografía dental panorámica. Eso no me dice lo que necesito saber sobre la articulación. Pido imágenes específicas de la articulación que muestran su estructura interna, la posición de la almohadilla articular y el estado de los huesos.

Lo que pasa en una primera evaluación conmigo

Quiero que sepas qué esperar, porque muchos pacientes llegan con desconfianza — y con razón. Ya fueron a varios profesionales sin resultado. ¿Por qué esta vez sería diferente?

La evaluación dura aproximadamente una hora. No es una consulta de 15 minutos.

Empiezo escuchando. Quiero saber todo: cuándo empezó, qué síntomas tienes, a quién ya fuiste, qué te dijeron, qué te mandaron, qué funcionó y qué no. Esa historia me da pistas que ningún examen reemplaza.

Después examino. Palpo cada músculo involucrado en el movimiento de la mandíbula — son más de los que la gente imagina. Evalúo la apertura, los movimientos laterales, si hay clics o crepitación. Reviso la mordida en detalle. Busco desgaste dental, marcas de bruxismo, posiciones que no encajan.

Con eso, en la gran mayoría de casos, ya tengo un diagnóstico de trabajo. Te explico lo que encontré, por qué tus síntomas tienen sentido con ese diagnóstico, y te planteo un plan. Si necesito confirmar algo con imágenes, las pido. Pero no pido exámenes por pedir — cada estudio tiene un propósito.

Los pacientes me dicen mucho: "Es la primera vez que alguien me explica qué tengo." Eso no debería ser excepcional. Pero lo es.

Cuándo ir directamente a un especialista en mandíbula (sin pasar por otros doctores primero)

Si tienes alguna de estas combinaciones de síntomas, el camino más corto es venir directo:

En todos esos escenarios, la probabilidad de que el origen sea la articulación de la mandíbula es alta. No digo que siempre lo sea — hay que evaluarlo. Pero si empiezas por donde más probabilidades hay, llegas más rápido al diagnóstico.

Lo que cambió para esos pacientes que llegaron después de meses buscando

La escena que más se repite en mi consulta es esta. Un paciente que lleva 8, 10, 14 meses con dolor. Que ya fue a tres o cuatro especialistas. Que ya tomó de todo. Que ya se resignó a medias.

Se sienta. Me cuenta su historia. Lo evalúo. Le explico lo que encontré. Y me dice: "Pero entonces sí tiene nombre esto. Sí tiene solución."

Sí. Tiene nombre. Y tiene tratamiento. El tratamiento varía según el caso — puede ser una férula bien diseñada, ejercicios musculares, ajuste de la mordida, o una combinación. Pero tiene dirección. Tiene un plan con etapas y objetivos medibles.

Y cuando ese plan avanza, el cambio es concreto. Masticar sin calcular de qué lado. Bostezar sin miedo a que la mandíbula se trabe. Despertar sin esa pesadez en la cara. Dejar de buscar en internet "qué médico trata la mandíbula" a las 2 de la mañana porque ya encontraste la respuesta.

Preguntas frecuentes

¿Un dentista general puede tratar problemas de mandíbula?

Puede identificar algunos signos — desgaste dental, mordida irregular — y ofrecer tratamiento básico como una placa. Pero si el problema involucra la articulación misma, si hay desplazamiento de la almohadilla interna, si los síntomas no mejoran con medidas simples, necesitas alguien con entrenamiento específico en esa área.

¿El traumatólogo ve la mandíbula?

El traumatólogo maneja articulaciones — rodilla, hombro, cadera. Pero la articulación de la mandíbula tiene particularidades que la hacen diferente: está conectada a la mordida, tiene una almohadilla articular única y su tratamiento depende de factores dentales. Un traumatólogo generalmente no tiene esa formación.

¿Necesito que me refieran o puedo ir directo?

Puedes ir directo. No necesitas referencia de otro especialista. Si tienes síntomas de mandíbula, puedes agendar una evaluación sin pasar por nadie más antes.

¿Cuántas consultas se necesitan para un diagnóstico?

En la mayoría de casos, una. La primera evaluación completa me da información suficiente para saber qué está pasando y proponer un plan. Si necesito imágenes, las reviso en una segunda cita y confirmamos el camino. Pero no es un proceso de meses para llegar a un diagnóstico.

¿Cómo sé si mi problema sí es de mandíbula y no de otra cosa?

Si el dolor está en la zona de la articulación — frente al oído — y se activa al abrir, masticar o apretar, la probabilidad es alta. Si ya fuiste a otros especialistas y no encontraron nada, eso también orienta. Pero la única forma de confirmarlo es con una evaluación clínica. Adivinar por internet no funciona.

Deja de rebotar. Busca a quien sí sabe de esto.

Si llevas meses con dolor y nadie te ha dado una respuesta clara, no necesitas otro especialista más de la lista que ya recorriste. Necesitas al especialista que faltaba.

En mi consulta en Quito evalúo específicamente la articulación de la mandíbula y todo lo que la rodea — músculos, mordida, hábitos, postura. Es a lo que me he dedicado por más de 30 años. Agenda tu cita y te digo exactamente qué tienes y qué se puede hacer.

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