Bruxismo: qué es, cómo saber si lo tienes y qué hacer al respecto

Bruxismo — especialista ATM Quito

El 80% de las personas que aprietan o rechinan los dientes no lo saben. Se enteran cuando un dentista les ve los dientes desgastados, cuando la pareja les dice que hacen ruido al dormir, o cuando empiezan a doler cosas que antes no dolían: la mandíbula, la cabeza, los oídos, los propios dientes. Esa estadística no es exageración. Viene de la práctica clínica y de la literatura científica. Y después de más de 30 años tratando esto en Quito, te puedo decir que se queda corta.

Apretar o rechinar los dientes — lo que se conoce como bruxismo — es uno de los problemas más comunes de la boca y uno de los peor entendidos. La mayoría de gente piensa que es un mal hábito, como morderse las uñas. No lo es. Es un trastorno muscular con causas reales que necesita tratamiento real. Y si no se trata, el daño que produce es acumulativo, silencioso y costoso.

Este artículo es largo. A propósito. Si aprietas los dientes o sospechas que lo haces, aquí vas a encontrar todo lo que necesitas saber.

Qué le pasa a quien tiene bruxismo y no hace nada

Esto lo tengo que decir al inicio, porque muchos pacientes llegan a mi consulta demasiado tarde.

El bruxismo no duele al principio. No da señales claras. Los primeros meses puedes apretar los dientes todas las noches y no sentir absolutamente nada. Por eso es tan traicionero.

Pero el daño se acumula. A los 6-12 meses, los dientes empiezan a verse más cortos, más planos. Aparecen grietas finas en el esmalte. Sensibilidad al frío. Dolor de cabeza al despertar que no tenías antes. La quijada se siente cansada en las mañanas.

A los 2-3 años sin tratamiento, el panorama cambia. He visto pacientes que han perdido milímetros de altura dental. Los dientes de adelante quedan como limados. Las muelas se fracturan. La articulación de la mandíbula empieza a tronar, a doler, a trabarse. Tratamientos de conducto que se pudieron evitar. Coronas que se pudieron evitar. Daño articular que ya no se revierte del todo.

El bruxismo sin tratamiento no se queda igual. Empeora. Siempre.

Qué es exactamente el bruxismo — sin tecnicismos

Bruxismo significa apretar o rechinar los dientes con una fuerza que va mucho más allá de lo que necesitas para comer. Y aquí viene el dato que siempre sorprende a mis pacientes: el músculo principal de la mandíbula puede generar hasta 90 kilos de fuerza al apretar.

Noventa kilos. Sobre superficies que miden milímetros.

Cuando masticas un pedazo de carne, tu mandíbula usa entre 10 y 20 kilos de fuerza. Eso es suficiente. Pero durante un episodio de bruxismo, esa fuerza se multiplica cuatro, cinco, seis veces. Y no es un instante. Son minutos. A veces horas. Varias veces por noche.

Piensa en esto: si pones 90 kilos de peso sobre un diente del tamaño de un grano de maíz, algo tiene que ceder. Cede el esmalte. Cede la raíz. Cede la articulación. Ceden los músculos que sostienen la mandíbula. El cuerpo no está diseñado para esa carga sostenida.

Bruxismo del sueño vs. bruxismo de día

No es lo mismo. Y muchos pacientes tienen los dos sin saberlo.

El bruxismo del sueño es el más conocido. Rechinas o aprietas mientras duermes. No tienes control sobre ello. Tu cerebro genera episodios de actividad muscular involuntaria durante ciertas fases del sueño. Por eso no puedes simplemente "decidir" dejar de hacerlo, igual que no puedes decidir no roncar. Es un fenómeno del sistema nervioso.

Las señales más claras: dolor de mandíbula al despertar, dolor de cabeza en las sienes por la mañana, tu pareja escucha un ruido como de rechinar, dientes visiblemente desgastados. Si tu pareja te dice que haces ruido al dormir, eso tiene nombre y tratamiento — te lo explico en detalle en rechinar los dientes al dormir.

El bruxismo de día — también llamado bruxismo de vigilia — es más sutil. En vez de rechinar, lo que haces es apretar. Mandíbula trabada. Dientes apretados. Muchas veces mientras trabajas en la computadora, mientras manejas, mientras estás concentrado o estresado. No suena. No hace ruido. Pero la fuerza es la misma.

La señal más común: llegas al final del día con la quijada adolorida, los músculos de la cara cansados, y a veces dolor de cabeza que empieza en las sienes y baja hacia la mandíbula. Si te ha pasado, probablemente ya sabes lo que es — pero no le habías puesto nombre.

Cómo saber si tienes bruxismo: la lista de síntomas

Voy a dividir esto en lo que tú puedes notar y lo que un especialista detecta. Porque muchas señales de bruxismo solo se ven en la consulta.

Lo que tú puedes notar

Lo que un especialista detecta

Si identificas tres o más síntomas de la primera lista, hay una probabilidad alta de que tengas bruxismo. No certeza — eso solo lo da el examen clínico. Pero sí una razón sólida para que te evalúen.

Por qué aprietas los dientes: las causas reales

El bruxismo no tiene una sola causa. Casi siempre es una combinación de factores. Estos son los que más veo en consulta, en orden de frecuencia.

Estrés y ansiedad

Es la causa más citada y la más real. El estrés activa los músculos de la masticación. Es una respuesta primitiva — nuestros antepasados apretaban la mandíbula ante una amenaza. Tu cerebro sigue haciendo lo mismo, solo que la amenaza ahora es una fecha de entrega en el trabajo, un conflicto familiar, o una preocupación financiera.

Lo que veo en consulta es claro: los episodios de bruxismo se intensifican en periodos de estrés. Pacientes que estaban estables con su placa vuelven con dolor después de un mes difícil. La conexión es directa.

Mordida desalineada

Cuando los dientes no encajan como deberían — cuando al cerrar la boca hay puntos que chocan antes de tiempo, dientes que no contactan, una mandíbula que no calza con el maxilar — el cerebro recibe una señal constante de que algo no está bien. La respuesta muscular es apretar, intentar "acomodar" la mordida por la fuerza. Eso es bruxismo.

No toda mordida desalineada produce bruxismo. Pero cuando un paciente tiene bruxismo y además tiene una mordida que no calza, corregir la mordida muchas veces reduce el bruxismo de manera notable.

Trastornos del sueño

Aquí es donde la ciencia ha avanzado mucho. Hoy sabemos que el bruxismo del sueño está estrechamente relacionado con microdespertares — momentos durante la noche en que el cerebro sale brevemente de una fase profunda de sueño. Cada microdespertar puede disparar un episodio de apretamiento.

La apnea del sueño — dejar de respirar por momentos durante la noche — es un disparador frecuente de bruxismo. Si roncas mucho, si tu pareja nota que dejas de respirar al dormir, si te despiertas cansado aunque hayas dormido suficiente, eso puede estar conectado con tu bruxismo.

Medicamentos y sustancias

Algunos antidepresivos — sobre todo los que actúan sobre la serotonina — pueden intensificar el bruxismo. La cafeína en exceso también. El alcohol. El tabaco. No digo que vayas a dejar tu medicación — eso lo decides con tu médico. Pero si empezaste a apretar los dientes después de un cambio de medicamento, vale la pena mencionarlo.

Factores genéticos

El bruxismo tiende a repetirse en familias. Si tu mamá o tu papá rechinaban los dientes, tienes más probabilidad de hacerlo tú también. No es determinante. Pero es un factor de riesgo que considero en la evaluación.

Cómo se diagnostica el bruxismo

El diagnóstico es clínico. No necesitas un estudio de sueño para saber si tienes bruxismo — aunque en algunos casos lo pido para descartar apnea del sueño.

En mi consulta, la evaluación sigue un orden:

Primero, los dientes. Busco desgaste. Las superficies planas, los bordes gastados, las grietas finas. Un ojo entrenado detecta bruxismo en los dientes en dos minutos.

Segundo, los músculos. Toco uno por uno los músculos de la mandíbula, las sienes, el cuello. Busco dolor, tensión, nudos. Si los músculos principales de la mandíbula están duros como piedra y duelen al tocarlos, eso me dice que llevan meses trabajando de más.

Tercero, la articulación. Reviso la articulación temporomandibular — la bisagra que conecta la mandíbula con el cráneo, delante de cada oído. Escucho si hay clics, si hay un sonido rasposo como arena. Mido cuánto abre la boca.

Cuarto, la mordida. Reviso cómo contactan los dientes. Si hay puntos donde chocan antes de tiempo. Si la mandíbula cierra en una posición que no es la ideal.

Todo esto toma 20-30 minutos. Es un examen tranquilo, no duele. Sales con un diagnóstico claro.

Si necesito más información, pido una tomografía en 3D para ver la articulación por dentro, o un estudio del sueño si sospecho apnea. Si quieres entender mejor por qué duele la mandíbula y cómo se relaciona con el bruxismo, ahí profundizo en las distintas causas.

Tratamiento del bruxismo: lo que funciona de verdad

El tratamiento del bruxismo no es uno solo. Depende de qué tipo tienes, qué tan avanzado está y qué lo está causando. Pero en la mayoría de casos, el plan combina varias cosas.

La placa para dormir

Es la base del tratamiento para el bruxismo del sueño. La placa para dormir — técnicamente llamada férula oclusal — es una pieza de acrílico transparente, hecha a la medida de tu boca, que se usa durante la noche.

Lo que hace es simple pero efectivo: redistribuye la fuerza del apretamiento para que no se concentre en puntos específicos, protege los dientes del desgaste, y reposiciona la mandíbula en una posición que reduce la actividad muscular.

La mayoría de pacientes notan mejoría en las primeras dos a tres semanas. Menos dolor al despertar. Menos dolor de cabeza. La mandíbula más relajada.

Pero ojo: la placa tiene que ser hecha a medida. Las que venden en farmacia — las genéricas de silicona que se ablandan con agua caliente — no están ajustadas a tu mordida. Pueden cambiar la posición de tus dientes y crear problemas nuevos. La diferencia es como usar lentes graduados a tu medida versus lentes genéricos de la tienda.

Terapia muscular

Cuando los músculos llevan meses agarrotados, la placa sola no basta. Necesitas desactivar los nudos de tensión que se formaron en los músculos de la mandíbula y relajar la musculatura.

Yo les enseño a mis pacientes una rutina de ejercicios que toma 5 minutos antes de dormir. Tres ejercicios de estiramiento y relajación mandibular. No es complicado. Compresas tibias sobre los músculos de la cara durante 10 minutos también ayudan.

En casos más severos, derivo a fisioterapia especializada en ATM.

Corrección de la mordida

Si la mordida desalineada está contribuyendo al bruxismo, corregirla puede reducir significativamente la intensidad del apretamiento. A veces es un ajuste mínimo — pulir medio milímetro de un punto donde un diente choca antes que los demás. A veces requiere un tratamiento más amplio. Depende del caso.

Manejo del estrés y hábitos

No te voy a decir "relájate" como si fuera fácil. Pero sí te digo que hay herramientas concretas que reducen el bruxismo diurno.

La regla de los labios juntos, dientes separados. En reposo, tu boca debería tener los labios cerrados pero los dientes ligeramente separados. Si notas que tienes los dientes apretados mientras lees esto — y muchos lectores lo notarán —, ya identificaste tu bruxismo diurno. Pon recordatorios en tu computadora o tu teléfono. Cada vez que los veas, revisa tu mandíbula. Afloja.

Reducir estimulantes. Menos cafeína después del mediodía. Menos alcohol en la noche. Ambos intensifican el bruxismo del sueño.

Higiene del sueño. Horario regular. Pantallas apagadas una hora antes de dormir. Cuarto oscuro y fresco. Suena a consejo genérico, pero la calidad del sueño tiene un impacto directo en la intensidad del bruxismo.

Tratamiento de la articulación

Si el bruxismo ya afectó la articulación — si hay dolor articular, tronidos frecuentes, limitación para abrir la boca — el tratamiento se amplía para incluir la evaluación y manejo de la ATM. Eso puede incluir ajustes en la placa, terapia articular, y en casos avanzados, otras intervenciones que se definen según el daño que encuentre.

Cómo se siente después del tratamiento

Lo que más escucho de mis pacientes, semanas después de empezar el tratamiento, es sorpresa. Sorpresa de darse cuenta de cuánto dolor habían normalizado.

Un paciente de 52 años, ejecutivo, me lo dijo así: "Doctor, yo pensaba que despertarse con dolor de cabeza era normal a mi edad. Llevaba años así. El día que me desperté sin dolor, sin la mandíbula dura, sin tener que tomarme una pastilla antes de salir de casa — ahí entendí lo que me estaba perdiendo." Tenía bruxismo severo de sueño y de día. Con la placa, la rutina de ejercicios y unos ajustes en la mordida, en seis semanas estaba bien.

Es la misma historia que escucho una y otra vez. Dormir completo. Despertar sin dolor. Comer sin pensar en la mandíbula. Concentrarse sin esa presión constante en las sienes. No es exageración. Es lo que pasa cuando le quitas al cuerpo una carga que no debería estar soportando.


Preguntas frecuentes

¿El bruxismo se cura o es para siempre?

El bruxismo se controla. En muchos pacientes, con el tratamiento adecuado, los episodios se reducen drásticamente y los síntomas desaparecen. Algunos pacientes dejan de necesitar la placa después de meses. Otros la usan de manera permanente como mantenimiento, sobre todo en periodos de estrés. Lo que sí se detiene es el daño: con tratamiento, tus dientes, tu articulación y tus músculos dejan de deteriorarse.

¿Cómo sé si aprieto los dientes de día si no me doy cuenta?

Hay un truco simple. Pon una alarma en tu teléfono que suene cada dos horas. Cuando suene, nota qué están haciendo tus dientes. Si están apretados o en contacto, tienes bruxismo diurno. La mayoría de pacientes se sorprenden: en un día normal, los dientes solo deberían tocarse unos 20 minutos — durante la comida. El resto del tiempo deberían estar separados.

¿Los niños pueden tener bruxismo?

Sí. El bruxismo infantil es frecuente, sobre todo entre los 6 y los 10 años. En muchos casos se relaciona con el cambio de dientes de leche a permanentes y se resuelve solo. Pero si un niño tiene desgaste dental visible, dolor de mandíbula frecuente o dolores de cabeza matutinos, necesita evaluación.

¿El bruxismo puede causar que se me aflojen los dientes?

Sí, con el tiempo. La fuerza excesiva sobre los dientes puede dañar el hueso y el ligamento que los sostiene. He visto pacientes con bruxismo severo de años que tienen movilidad dental sin tener enfermedad de encías. La presión crónica afloja los dientes desde la raíz.

¿Mi dentista general puede tratar el bruxismo o necesito un especialista?

Un dentista general puede detectar las señales de bruxismo y hacerte una placa. Pero si ya tienes dolor articular, limitación al abrir la boca, dolor de mandíbula al despertar que no mejora, o si la placa no te está funcionando, necesitas un especialista en ATM. La articulación de la mandíbula requiere un manejo específico que va más allá de la placa.


Si sospechas que aprietas o rechinas los dientes, no esperes a que el daño sea visible. Una evaluación toma 30 minutos, no duele, y te da un diagnóstico claro. En SOI hacemos examen clínico completo, análisis de desgaste dental, evaluación muscular y articular, y salimos con un plan de tratamiento específico para tu caso.

Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. Si tienes síntomas de bruxismo, agenda una evaluación con un especialista en ATM para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Agenda tu cita

Tu sonrisa merece lo mejor

Agenda una cita de valoración y descubre el tratamiento ideal para ti. Sin compromiso.