Mandíbula trabada: qué hacer y cuándo es urgencia

Mandíbula trabada — especialista ATM Quito

¿Se te trabó la mandíbula y no sabes qué hacer?

Te despertaste y no puedes abrir la boca. O estabas bostezando y la quijada se quedó a medio camino — abierta o cerrada — y no responde. Intentas moverla y no cede. Hay dolor. Hay miedo. Y la primera pregunta que te viene es: ¿qué hago?

Respira. La mandíbula trabada asusta mucho, pero en la mayoría de los casos no es una emergencia que ponga en riesgo tu vida. Lo que sí necesitas es actuar con calma y saber qué hacer — y qué NO hacer — en los próximos minutos. Eso es exactamente lo que te voy a explicar.

Llevo más de 30 años tratando problemas de la articulación de la mandíbula — la ATM — y los bloqueos mandibulares son una de las consultas de urgencia que más atiendo. Lo primero que quiero que sepas: forzar la mandíbula es lo peor que puedes hacer.

Lo que pasa si intentas forzarla

El instinto natural cuando la mandíbula se traba es intentar abrirla o cerrarla a la fuerza. Empujar. Jalar. Hacer palanca. Lo entiendo — el impulso es lógico. Pero es exactamente lo que no debes hacer.

Dentro de la articulación hay una almohadilla que amortigua el movimiento entre los huesos. Cuando la mandíbula se traba, esa almohadilla se salió de su lugar y está bloqueando el movimiento normal. Si fuerzas la mandíbula, puedes empujar esa almohadilla más lejos de donde debería estar. O puedes desgarrar los tejidos que la sujetan. O puedes dañar el hueso.

He visto pacientes que llegaron a consulta con la mandíbula trabada y, por intentar desbloquearla ellos mismos, terminaron con un problema que era tres veces peor que el original. Un bloqueo que se hubiera resuelto con una maniobra suave en el consultorio se convirtió en semanas de tratamiento porque los tejidos se inflamaron y lesionaron por la fuerza.

No la fuerces. Así de simple.

Qué hacer ahora mismo si se te trabó la mandíbula

Estas son las indicaciones que le doy a un paciente que me llama porque se le acaba de trabar la mandíbula. Síguelas en orden.

1. No entres en pánico

La mandíbula trabada no es un infarto ni una emergencia que comprometa tu respiración. Puedes respirar por la nariz sin problema, incluso si la boca no abre. Necesitas estar tranquilo para que los músculos no se tensen más de lo que ya están.

2. Aplica calor húmedo

Moja una toalla con agua caliente — no hirviendo, que la puedas tocar sin quemarte — y ponla sobre la zona de la mandíbula, frente al oído, del lado afectado. Déjala 10-15 minutos. El calor húmedo relaja los músculos que rodean la articulación. En algunos casos, eso solo es suficiente para que la mandíbula se desbloquee.

3. Intenta movimientos suaves

Después del calor, intenta abrir y cerrar la boca muy despacio. Sin fuerza. Sin prisa. Movimientos de milímetros. Si sientes que empieza a ceder, sigue con movimientos pequeños. Si no cede o si duele mucho, para. No insistas.

También puedes intentar mover la mandíbula suavemente de lado a lado — izquierda, derecha — con movimientos muy cortos. A veces la almohadilla que está bloqueando el movimiento se reacomoda con un movimiento lateral.

4. No comas alimentos duros

Si lograste desbloquearla parcialmente, come solo alimentos blandos las siguientes 48 horas. Sopas, yogur, puré, arroz bien cocido. La articulación acaba de sufrir un episodio y necesita descanso.

5. Toma un antiinflamatorio

Un ibuprofeno ayuda a reducir la inflamación dentro de la articulación. Si no tienes contraindicación para tomarlo, una dosis estándar puede hacer diferencia mientras consigues atención.

Cuándo es urgencia y cuándo puede esperar

Esta es la parte que más importa. No todo bloqueo mandibular necesita correr a emergencias. Pero algunos sí.

Busca atención de urgencia si:

Puede esperar para cita programada si:

En estos casos, agenda una evaluación de ATM lo antes posible, pero no necesitas correr a emergencias a las 3 de la mañana.

Si necesitas atención urgente por mandíbula trabada en Quito, puedes comunicarte al consultorio al (02) 450 4997 o al celular 095 879 6332.

Por qué se traba la mandíbula: las dos situaciones

Hay dos formas principales en las que la mandíbula se bloquea, y son opuestas. Distinguirlas te ayuda a entender qué te está pasando.

Bloqueo cerrado: no puedes abrir

Es el más frecuente. La boca no abre más de uno o dos centímetros. Sientes como si algo trabara el movimiento desde adentro. Puede haber dolor frente al oído.

Lo que pasó: la almohadilla que está dentro de la articulación se desplazó hacia adelante y quedó en un lugar donde impide que el hueso de la mandíbula se deslice normalmente. Es como si una pieza se hubiera corrido y ahora funciona como un tope que no deja abrir.

Esto no ocurre de un momento a otro en la mayoría de los casos. Generalmente, antes del bloqueo hubo señales: chasquidos o tronidos al abrir la boca, episodios donde la mandíbula "se pegaba" un instante y luego seguía, dolor intermitente frente al oído. Esos eran avisos de que la almohadilla estaba inestable. El bloqueo cerrado es cuando finalmente se sale de lugar y no regresa sola.

Si antes te tronaba la mandíbula y de repente dejó de tronar pero ahora no abre bien — eso es casi seguro un bloqueo cerrado. El clic desapareció porque la pieza que lo causaba se quedó permanentemente fuera de su sitio.

Bloqueo abierto: no puedes cerrar

Menos frecuente pero más alarmante. La boca se queda abierta — generalmente después de un bostezo muy amplio, al abrir mucho para morder algo grande, o durante un procedimiento dental prolongado. No puedes cerrar.

Lo que pasó: la parte del hueso de la mandíbula que encaja en la articulación se deslizó hacia adelante, más allá de donde normalmente llega, y se quedó atorada ahí. Se llama luxación o dislocación. Esto es diferente del bloqueo cerrado y requiere una maniobra específica para recolocarla.

Si te pasó esto, no intentes cerrar la boca a la fuerza. Lee las indicaciones específicas para mandíbula desencajada y busca atención profesional.

Qué hacemos en consulta cuando llegas con la mandíbula trabada

Para el bloqueo cerrado

Lo primero es relajar los músculos del área. Los músculos alrededor de la articulación suelen estar muy tensos — agarrotados — porque llevan horas o días compensando el bloqueo. Eso empeora todo.

Después intento una maniobra de desbloqueo. Con los pulgares protegidos, guío la mandíbula suavemente hacia abajo y hacia atrás, buscando que la almohadilla desplazada regrese a su sitio. No siempre funciona a la primera. A veces necesito dos o tres intentos, combinados con calor y relajación.

Si la pieza no regresa a su lugar, no significa que no hay solución. Significa que el tratamiento va a enfocarse en recuperar apertura progresivamente — con una placa para dormir, ejercicios específicos de apertura, y terapia para los músculos. La mayoría de los pacientes recuperan apertura funcional en semanas, aunque la almohadilla no regrese exactamente a su posición original.

Para el bloqueo abierto

La reducción se hace manualmente. Coloco los pulgares sobre las muelas inferiores del paciente, ejerzo presión hacia abajo y hacia atrás, y la mandíbula se desliza de vuelta a su posición. Suena más dramático de lo que es — la maniobra toma segundos cuando se hace bien. Después de la reducción, se inmoviliza suavemente con un vendaje y se indica dieta blanda por unos días.

Tratamiento después del episodio

Desbloquear la mandíbula es solo el primer paso. Si no tratas la causa, va a volver a trabarse. He visto pacientes que llegan con episodios repetidos de bloqueo — cada uno peor que el anterior — porque nunca se trató el problema de fondo.

El tratamiento después de un bloqueo incluye:

Placa para dormir. Una férula hecha a tu medida que mantiene la mandíbula en una posición que protege la articulación y evita que la almohadilla se desplace más. Se usa al dormir y es cómoda — después de unos días te acostumbras.

Ejercicios de movilidad controlada. Movimientos específicos que haces en casa para mantener la apertura y enseñarle a la mandíbula a moverse dentro de un rango seguro. Te los enseño en consulta.

Terapia muscular. Los músculos que se agarrotaron durante el bloqueo necesitan trabajo directo — calor, masaje en los nudos de tensión, estiramientos. Esto evita que la tensión muscular contribuya a otro bloqueo.

Corrección de hábitos. Evitar bostezar con la boca completamente abierta. No morder alimentos muy grandes. Cortar la comida en porciones pequeñas durante la fase de recuperación. Dejar de masticar chicle. Son cambios simples que reducen la carga sobre la articulación.

Para entender mejor por qué se producen estos problemas en la articulación de la mandíbula, ese artículo te da un panorama más completo.

Lo que cambia cuando se trata a tiempo

Hace unos meses atendí a una profesora de 35 años que llegó a urgencia con la mandíbula trabada desde la noche anterior. Había dormido y amanecido sin poder abrir la boca más de un centímetro. Estaba asustada — no había podido desayunar, apenas podía hablar.

Le apliqué calor, trabajé los músculos, hice la maniobra de desbloqueo. En 20 minutos recuperó apertura. Le puse un plan de tratamiento con placa y ejercicios. A las seis semanas me dijo: "Doctor, ayer bostecé sin pensarlo. Antes le tenía pánico a los bostezos porque cada vez que bostezaba sentía que se me iba a trabar."

Ese miedo a que se vuelva a trabar es algo que los pacientes mencionan mucho. Y desaparece cuando la articulación se estabiliza con tratamiento. Vuelves a abrir la boca sin calcular, a bostezar sin miedo, a comer sin precaución.


Preguntas frecuentes

¿Se me puede quedar la mandíbula trabada permanentemente?

No. La mandíbula trabada siempre tiene solución — ya sea con maniobras manuales, con tratamiento progresivo de la articulación, o en casos muy raros y extremos, con un procedimiento menor. Lo que sí pasa es que si no se trata la causa, el bloqueo se repite. Pero "trabada para siempre" no es un escenario real.

¿Por qué me pasó esto sin razón aparente?

Casi nunca es "sin razón." Lo que pasa es que las señales previas son fáciles de ignorar. La mayoría de los pacientes que llegan con bloqueo mandibular ya tenían chasquidos, molestias al abrir o dolor intermitente antes del episodio. El bloqueo es la etapa siguiente de un problema que ya venía progresando.

¿Puedo desbloquear la mandíbula yo mismo en casa?

En bloqueos leves — donde la boca no abre del todo pero abre más de dos centímetros — el calor húmedo y los movimientos suaves que describí arriba pueden funcionar. En bloqueos donde apenas puedes abrir, o cuando la boca se quedó abierta y no cierra, necesitas ayuda profesional. No intentes maniobras que viste en internet. Puedes empeorar el daño.

¿Después del tratamiento puede volver a trabarse?

Puede, pero el riesgo baja mucho con tratamiento. La placa para dormir estabiliza la articulación, los ejercicios mantienen la movilidad, y la corrección de hábitos reduce la carga. La mayoría de mis pacientes que siguen el plan de tratamiento no vuelven a tener un bloqueo completo.

¿Cuánto tarda en recuperarse la mandíbula después de un bloqueo?

Depende de cuánto tiempo estuvo trabada y de la causa. Un bloqueo reciente — de horas o pocos días — que se desbloquea en consulta puede recuperarse en 2-3 semanas con tratamiento. Un bloqueo que lleva semanas, donde la articulación se adaptó a la posición incorrecta, necesita más tiempo — 6-8 semanas o más de terapia progresiva.


Si se te trabó la mandíbula, aplica calor húmedo, no la fuerces, y busca evaluación de un especialista en ATM. Si la boca no cierra o hubo un golpe, ve a urgencias. En Quito, puedes comunicarte al (02) 450 4997 o al 095 879 6332 para atención por mandíbula trabada.

Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. Si tienes la mandíbula trabada en este momento, busca atención de un especialista en ATM lo antes posible.

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