Carillas dentales: tipos, duración y lo que nadie te cuenta

Carillas dentales — implantes dentales Quito

Has visto las fotos. Antes y después. Dientes amarillentos, disparejos, con espacios, que de pronto se transforman en una sonrisa perfecta. Brillante. Simétrica. Casi de película.

Y ahí empieza la duda. ¿Eso es real? ¿Se ve natural en persona o parece chicle pegado sobre los dientes? ¿Duran o se caen a los dos años? ¿Vale la pena invertir en eso?

Son las preguntas que mis pacientes me hacen todos los días. Y la verdad es que hay mucha información suelta por ahí — unas cosas ciertas, otras exageradas y otras completamente falsas. Después de más de 15 años poniendo carillas, quiero contarte exactamente cómo funcionan, qué tipos existen, cuánto duran de verdad y qué cosas nadie te dice antes de ponértelas.

Qué es una carilla dental (sin rodeos)

Una carilla es una lámina delgada que se pega en la parte de adelante del diente. Solo la parte visible — la que se ve cuando sonríes. No cubre todo el diente. Cubre la fachada.

Piensa en una uña postiza, pero para los dientes. Es una comparación simple, pero te da la idea: es una capa fina que cambia cómo se ve el diente por fuera sin tocar lo que está atrás.

El grosor varía, pero estamos hablando de algo entre 0.3 y 0.7 milímetros. Menos de un milímetro. Se pega con un adhesivo especial que crea una unión fuerte entre la carilla y el esmalte del diente.

¿Para qué sirve? Para cambiar el color, la forma, el tamaño o la alineación de los dientes visibles. Si tienes dientes manchados que no mejoran con blanqueamiento, espacios entre los dientes de adelante, bordes rotos o irregulares, o dientes levemente chuecos, las carillas pueden resolverlo todo en un solo tratamiento.

Los tipos que existen

No todas las carillas son iguales. El material cambia todo: cómo se ven, cuánto duran, cuánto cuestan y cuánto del diente hay que desgastar para ponerlas. Hay dos grandes grupos.

Carillas de porcelana

Son las que yo más recomiendo para resultados que duren muchos años. Dentro de la porcelana hay variantes:

Porcelana tallada a mano. Un ceramista la fabrica pieza por pieza en el laboratorio, capa sobre capa, imitando la translucidez natural del diente. Es un trabajo artesanal. El resultado es el más natural que existe — la luz pasa a través de la carilla igual que pasa a través de un diente real. Cada carilla tiene matices de color, transparencias en los bordes y una textura que replica lo que la naturaleza hace.

Porcelana prensada. Se fabrica con calor y presión a partir de un bloque. Son muy resistentes y dan un resultado estético excelente. Son un poco menos "artísticas" que las talladas a mano, pero en muchos casos la diferencia es mínima.

Porcelana fresada por computadora. Se diseñan digitalmente y una máquina las talla de un bloque cerámico. Son precisas, consistentes y en algunos sistemas se pueden hacer el mismo día de la cita. La tecnología ha avanzado mucho y los resultados son buenos.

¿Qué tienen en común las tres? No se manchan. El café, el vino tinto, el curry — nada de eso las tiñe. La porcelana mantiene su color durante años.

Carillas de resina

Se hacen directamente sobre el diente, en la misma cita. El dentista aplica un material moldeable capa por capa, le da forma, lo endurece con luz y lo pule. No necesita laboratorio. No necesita dos citas.

Son más económicas. Se reparan fácilmente si se astillan. Y necesitan menos desgaste del diente — a veces nada de desgaste.

Pero tienen sus limitaciones. La resina absorbe color con el tiempo. En 3 o 4 años puede empezar a verse más amarillenta o grisácea, sobre todo si tomas mucho café o fumas. Y la resina no tiene la misma translucidez que la porcelana. Un buen trabajo de resina se ve bien. Pero un buen trabajo de porcelana se ve como un diente real.

"¿Se prepara el diente?"

Sí. Y esto es algo que quiero que entiendas bien porque es la parte que genera más preguntas.

Para poner una carilla de porcelana, en la mayoría de los casos hay que desgastar una capa delgada de la superficie del diente. Esa capa es mínima — medio milímetro, a veces menos — pero se remueve. ¿Por qué? Porque la carilla tiene un grosor propio y si la pegas encima de un diente sin desgastar, el resultado se ve abultado. Se nota. No queda bien.

Ese desgaste significa que el proceso no se puede revertir. Una vez que se remueve esa capa de esmalte, el diente siempre va a necesitar una carilla o algún tipo de restauración encima. No puedes volver al diente original.

Con las carillas de resina, el desgaste suele ser menor. Y en algunos casos — pocos, pero existen — se pueden hacer carillas sin ningún desgaste, cuando solo se necesita agregar algo al diente sin cambiar mucho su forma.

En mi experiencia, la clave está en ser conservador. Desgastar solo lo necesario. Ni más ni menos.

Cuánto duran las carillas

Aquí es donde quiero ser directo porque circula mucha información confusa.

Carillas de porcelana: entre 10 y 15 años, y muchas veces más. Tengo pacientes con carillas de porcelana que llevan 18, 20 años y siguen impecables. El color no cambió. No se astillaron. No se despegaron. Pero también he visto carillas de porcelana que duraron 5 años porque el paciente rechina los dientes o porque se hicieron con un material de baja calidad.

Carillas de resina: entre 5 y 7 años. Algunas duran más si el paciente cuida mucho su boca. Pero la realidad es que la resina se desgasta, se mancha y pierde brillo con el tiempo. No es que se "dañen" de golpe — van perdiendo calidad de a poco.

Lo que más afecta la duración:

La pregunta que todos hacen: ¿se ven naturales?

Depende de quién las haga.

Unas carillas bien hechas son invisibles. Nadie sabe que las tienes. Ni tu pareja, ni tu dentista de confianza si no le dices. La porcelana de alta calidad imita la translucidez, el color y la textura del esmalte natural de una manera que, en mi experiencia, no se distingue del diente real.

Unas carillas mal hechas se ven desde lejos. Demasiado blancas. Demasiado uniformes. Demasiado planas. Parecen chicles. ¿Sabes cuándo ves a alguien y piensas "esos dientes son falsos"? Eso pasa cuando se eligió mal el color, cuando no se respetó la forma natural de los dientes, cuando se hicieron todas iguales como si fueran un teclado de piano.

La diferencia está en dos cosas: el material y el profesional. Un ceramista experto y un dentista que entienda proporciones faciales, color y luz pueden lograr un resultado que ni tú mismo notas. Pero eso requiere tiempo, conocimiento y materiales de buena calidad.

Cuando un paciente me dice "quiero que se vean naturales", esa es mi señal de que puedo hacer un buen trabajo. Los pacientes que quieren los dientes "lo más blanco posible, como de televisión" — a esos les tengo que explicar que lo natural tiene matices, tiene translucidez, tiene variaciones sutiles de color. Y que ahí está la belleza.

¿Quién es buen candidato para carillas?

No todo el mundo. Y ser honesto con esto ahorra problemas.

Buen candidato:

No tan buen candidato:

Cómo es el proceso

Para carillas de porcelana

Primera cita: Evaluación completa. Fotos, análisis de tu sonrisa, planificación del diseño. Hablamos de lo que quieres, lo que se puede lograr y lo que va a funcionar con tu rostro. En muchos casos hacemos una prueba temporal — un prototipo de resina que se pone sobre tus dientes para que veas cómo quedarían antes de tocar nada.

Segunda cita: Se preparan los dientes — ese desgaste mínimo que mencioné. Se toma una impresión precisa que va al laboratorio. Te pongo unas carillas temporales para que no quedes con los dientes expuestos.

Tercera cita (1 a 2 semanas después): Las carillas definitivas llegan del laboratorio. Se prueban, se ajustan, se verifica el color y la forma. Si todo está bien, se pegan. Sales del consultorio con tu sonrisa nueva.

Para carillas de resina

Una sola cita. Se puede hacer todo en una sesión de 2 a 4 horas dependiendo de cuántos dientes sean. El dentista construye cada carilla directamente sobre el diente.

Cómo cuidarlas

El mantenimiento es sencillo, pero hay que cumplirlo.

Las carillas de resina necesitan un pulido periódico — cada 6 a 12 meses — para mantener el brillo. Con el tiempo, puede ser necesario retocar el color o reparar algún borde.

Las desventajas que quiero que conozcas

Ningún tratamiento dental es perfecto. Y prefiero que lo sepas antes de empezar.

Las carillas de porcelana son irreversibles. Se desgasta esmalte que no vuelve. Cuando esas carillas lleguen al final de su vida útil — en 10, 15 o más años — vas a necesitar carillas nuevas o algún tipo de restauración. No puedes volver al diente sin nada encima.

Las carillas de resina necesitan mantenimiento frecuente. Se manchan, pierden brillo, se desgastan. No son "ponerte las carillas y olvidarte". Son un compromiso de cuidado continuo.

El costo no es menor. Las carillas de porcelana de buena calidad requieren un ceramista experto, materiales de primera y tiempo de trabajo en el consultorio. Eso tiene un precio. Las de resina son más accesibles pero duran menos — a la larga, puede que termines gastando algo similar.

Si algo sale mal, la solución no es simple. Una carilla que se despega se puede volver a pegar. Pero si se fractura, hay que hacer una nueva. Si el diente debajo desarrolla un problema, puede ser necesario retirar la carilla para tratarlo.

Imagina esto

Has vivido años tapándote la boca cuando te ríes. Sonriendo con los labios cerrados en las fotos. Evitando ciertas conversaciones porque me da pena que te vean los dientes de cerca.

Ahora imagina que muerdes una manzana sin pensarlo dos veces. Que alguien te cuenta algo gracioso y te ríes — con la boca abierta, con ganas — y nadie mira tus dientes con curiosidad. Porque tus dientes se ven como siempre debieron verse. Naturales. Tuyos.

Eso es lo que hacen unas buenas carillas. No te ponen una sonrisa falsa encima. Te devuelven la que sentías que te faltaba.

Preguntas frecuentes

¿Me van a doler las carillas?

El procedimiento en sí no duele — se usa anestesia local durante la preparación. Después puedes sentir algo de sensibilidad al frío durante unos días, especialmente con las de porcelana. Nada que no se maneje con un analgésico común.

¿Puedo ponerme carillas si ya tengo resinas viejas en los dientes de adelante?

Depende del estado del diente. Si la resina es pequeña y el diente tiene suficiente esmalte sano alrededor, sí se puede. Si la restauración es muy grande, tal vez necesites una corona en vez de una carilla.

¿Las carillas se blanquean?

No. Ni las de porcelana ni las de resina responden al blanqueamiento dental. El color que se elige al momento de fabricarlas es el color que tendrán. Si quieres blanquear tus otros dientes, hay que hacerlo antes de las carillas para que el ceramista iguale el tono.

¿Se puede poner una carilla en un solo diente?

Sí. A veces solo necesitas corregir un diente que se rompió o que tiene un color diferente al resto. El reto es lograr que la carilla individual combine perfectamente con los dientes naturales de al lado. Es más difícil que hacer varias juntas, pero un buen ceramista lo logra.

¿Cuánto cuesta ponerse carillas en Ecuador?

El precio varía según el tipo de carilla, la cantidad de dientes y la complejidad del caso. Las de resina son más accesibles. Las de porcelana tienen un costo mayor por el trabajo de laboratorio. Lo más honesto que puedo decirte es que vengas a una evaluación — te doy un plan con costos claros para tu caso particular, sin compromiso.

¿Estás pensando en carillas?

Si llevas tiempo considerando mejorar tu sonrisa y quieres saber cuál es la mejor opción para tu caso — porcelana, resina o tal vez algo diferente — te invito a una cita de evaluación en SOI. Analizamos tu situación, te mostramos opciones reales y te explicamos todo antes de que tomes cualquier decisión.

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