Se me están separando los dientes: por qué pasa y qué puedo hacer

Se me están separando los dientes — ortodoncia Quito

Un paciente de 42 años llegó a mi consulta con una foto de su sonrisa de hace cinco años y una foto de hoy. "Mire, doctor. Antes mis dientes estaban juntos. Ahora hay un espacio que no estaba. Y sigue creciendo."

Tenía razón. Sus dos dientes de adelante, que antes se tocaban, ahora tenían un espacio de casi tres milímetros. Y no fue de un día para otro. Fue gradual. Tan lento que recién lo notó cuando vio las fotos juntas.

Eso es distinto a quien siempre tuvo los dientes separados. Una cosa es nacer con espacio entre los dientes — eso es una característica de tu boca, como tener los ojos de un color. Otra cosa muy diferente es que tus dientes se estén moviendo. Que se estén abriendo. Que un espacio que no existía ahora exista.

Lo segundo necesita atención. Porque los dientes no se mueven solos sin razón.

Llevo más de 30 años viendo esto en Quito. Y la pregunta que siempre me hacen es: "¿Por qué se me están separando?" La respuesta depende de cuál de los dos escenarios es el tuyo.

Escenario 1: siempre tuviste espacios entre los dientes

Hay personas que desde siempre tienen dientes separados. Desde niños. Desde que les salieron los dientes permanentes. No cambió. Siempre fue así.

¿Por qué? Porque sus dientes son más pequeños de lo que su maxilar necesitaría para llenar el arco. O porque hay un frenillo — esa tira de tejido entre los dientes de arriba — que es más grueso de lo normal y genera un espacio. O simplemente porque genéticamente sus dientes tienen esa distribución.

El espacio más conocido es el que queda entre los dos dientes centrales de arriba. Tiene nombre: diastema. Y tiene algo particular: hay personas que lo consideran atractivo. En algunas culturas es símbolo de belleza. Modelos famosos lo tienen. Algunos pacientes me dicen: "A mí me gusta mi espacio. No lo quiero cerrar."

Perfecto. Si el espacio siempre estuvo, no está creciendo, y no causa problemas funcionales, no hay obligación de cerrarlo. Es una decisión estética.

Pero — y esto sí hay que verificarlo — incluso si siempre tuviste espacios, vale la pena asegurarse de que no haya un problema de encías o de mordida detrás. Un chequeo confirma que todo está bien y que el espacio es solo una variante de lo normal.

Escenario 2: tus dientes se están moviendo

Este es el escenario que me preocupa más. Dientes que estaban juntos y ahora no lo están. Espacios que aparecieron hace meses o años y están creciendo.

Los dientes no se mueven porque sí. Si se están separando, algo los está empujando, algo los dejó de sostener, o algo cambió en la mordida. Hay que encontrar la causa.

Enfermedad de las encías

Esta es la causa número uno de dientes que se separan en adultos. Y la más peligrosa.

Las encías y el hueso que rodean la raíz del diente son lo que lo mantiene firme en su lugar. Cuando las encías se enferman — por acumulación de sarro, por falta de limpieza adecuada, por factores genéticos — el hueso que sostiene al diente se va perdiendo. Poco a poco. Sin dolor al principio.

Cuando un diente pierde suficiente hueso de soporte, empieza a moverse. Se afloja. Y las fuerzas normales de la masticación y de la lengua lo empujan a donde puede ir: hacia afuera. Los dientes se abren. Se abanican.

Los dientes de arriba de adelante son los que más se mueven por esto. Se van hacia adelante y hacia afuera. Aparecen espacios que antes no estaban.

Si además de los espacios notas que tus encías sangran al cepillarte, están rojas o inflamadas, o que los dientes se sienten flojos — eso necesita atención pronto. No es un problema de ortodoncia. Es un problema de encías que hay que tratar primero.

La lengua que empuja

La lengua en reposo debería estar arriba, apoyada en el paladar. Pero hay personas cuya lengua descansa contra los dientes de adelante. Y cada vez que tragan — unas 2,000 veces al día — la lengua empuja esos dientes hacia afuera.

Dos mil empujones al día. Todos los días. Durante años.

Esa fuerza constante separa los dientes de adelante. Lentamente. Sin que te des cuenta hasta que el espacio ya es visible.

Muelas que se perdieron y no se reemplazaron

Cuando pierdes una muela y no la reemplazas, los dientes que están al lado empiezan a moverse. Se inclinan hacia el espacio vacío. Los de arriba bajan. Los de abajo suben. Y ese movimiento genera un efecto dominó: la mordida se altera, las fuerzas cambian, y los dientes de adelante pueden empezar a abrirse.

Esto no pasa de inmediato. Toma meses o años. Pero pasa. He visto pacientes que perdieron una muela de atrás hace diez años y hoy tienen los dientes de adelante separados. No le ven la conexión hasta que se la explico.

Problemas de mordida

Cuando la mordida no encaja bien — los dientes de arriba y los de abajo chocan de forma inadecuada — eso genera fuerzas que empujan ciertos dientes en direcciones que no les corresponden. Con el tiempo, esos dientes se mueven.

Una mordida profunda, donde los dientes de arriba cubren demasiado a los de abajo, puede hacer que los de abajo empujen a los de arriba hacia afuera cada vez que cierras. Los de arriba se van abriendo.

El bruxismo también juega un papel. Apretar o rechinar los dientes genera fuerzas enormes. Si esas fuerzas se distribuyen de forma desigual — y en una mordida alterada siempre lo hacen — algunos dientes se mueven más que otros.

Hábitos

Morderse las uñas, morder bolígrafos, abrir cosas con los dientes. Son fuerzas que no parecen grandes, pero son repetitivas. Y las fuerzas repetitivas mueven dientes. Lo he visto. Un paciente que mordía bolígrafos siempre del mismo lado tenía un espacio que no estaba antes exactamente en esa zona.

Cuándo los espacios son un problema cosmético y cuándo señalan algo mayor

Esta distinción es la que más me importa como especialista.

Es cosmético cuando: siempre tuviste el espacio, no está creciendo, las encías están sanas, los dientes no se mueven al tocarlos, y la mordida funciona bien. Ahí la decisión de cerrar o no cerrar es tuya.

Señala un problema cuando: el espacio apareció o está creciendo, las encías sangran o están inflamadas, los dientes se sienten flojos, tienes dolor de mandíbula o problemas al masticar, o perdiste muelas que no reemplazaste. Ahí no se trata solo de estética — hay que buscar la causa y tratarla.

Si los dientes se están moviendo activamente, cerrar el espacio sin tratar la causa es como pintar una pared con humedad. Se va a volver a abrir.

Qué opciones de tratamiento existen

El tratamiento depende por completo de la causa. Esto es lo que hacemos en la práctica.

Si el problema es de encías

Primero se trata la enfermedad de las encías. Limpiezas profundas, control de sarro, en algunos casos tratamiento periodontal más avanzado. Hasta que las encías estén sanas y estables, no se mueven dientes. Sería contraproducente.

Una vez que las encías están controladas — y solo entonces — se puede evaluar si conviene cerrar los espacios con ortodoncia. En algunos casos severos, donde se perdió mucho hueso, mover los dientes no es viable y la solución pasa por prótesis o por aceptar los espacios y enfocarse en mantener los dientes estables.

Ortodoncia

Cuando la causa está controlada o cuando los espacios son de origen genético, la ortodoncia es la forma más predecible de cerrar espacios. Brackets o alineadores mueven los dientes a posiciones donde cierran los huecos.

Funciona bien para diastemas y para espacios generalizados cuando los dientes y las encías están sanos. El tiempo depende de cuántos espacios hay y qué tan grandes son — puede ir de 6 meses para un diastema simple hasta 18-24 meses para casos más complejos.

Después del tratamiento, la retención es clave. Sin un retenedor fijo o removible, los dientes tienden a volver a separarse. Sobre todo si la causa original — la lengua que empuja, la mordida que no encaja — no se trató también.

Carillas o resinas

Si los espacios son pequeños y los dientes son angostos, se pueden cerrar con carillas de porcelana o con resina adherida al diente. El dentista restaurador añade material al diente para hacerlo más ancho y cerrar el hueco.

Esto funciona bien cuando el espacio es por dientes pequeños, no por dientes que se movieron. Si el espacio apareció porque hay un problema de encías o de mordida, poner una carilla sin tratar la causa no resuelve nada — y la carilla puede fracturarse por fuerzas inadecuadas.

Implantes o prótesis

Cuando el espacio existe porque falta un diente — se cayó, se extrajo, nunca salió — la solución puede ser un implante o una prótesis. Eso devuelve el diente que falta y evita que los demás sigan moviéndose.

Tratamiento de la mordida y la articulación

Si los espacios son consecuencia de problemas de mordida o bruxismo, hay que abordar eso. Una férula oclusal puede proteger los dientes de las fuerzas del apretamiento. La ortodoncia puede corregir la mordida para que las fuerzas se distribuyan bien. A veces se necesitan ambas cosas.

Si ya tienes dolor de mandíbula o dificultad para masticar de un lado, esos síntomas articulares son parte del mismo cuadro y se tratan en conjunto.

Cómo se siente cuando los dientes vuelven a estar en su lugar

Lo que más me dicen los pacientes no es "me veo mejor" — aunque sí se ven mejor. Lo que más dicen es: "Ya no me fijo en el espacio cada vez que me veo al espejo."

Parece poco. Pero cuando llevas meses o años notando un hueco que crece cada vez que te miras, que vuelvan a estar juntos trae una tranquilidad que va más allá de lo estético. Es saber que el problema se resolvió. Que los dientes están donde deben estar. Que no se van a seguir moviendo.

Y si el problema era de encías o de mordida, el alivio es doble: los dientes se ven bien y la causa que los estaba moviendo ya no está.

Preguntas frecuentes

¿Es normal tener un espacio entre los dientes de adelante?

Si siempre lo tuviste y no está creciendo, puede ser simplemente la forma de tu boca. Es una variante normal. Pero si el espacio apareció o está aumentando, eso necesita evaluación para descartar problemas de encías o de mordida.

¿Los dientes separados se pueden cerrar sin brackets?

Depende del caso. Espacios pequeños por dientes angostos se pueden cerrar con resina o carillas. Espacios por dientes que se movieron generalmente necesitan ortodoncia para moverlos de vuelta. Y si el espacio es porque falta un diente, puede necesitar un implante.

¿Por qué se me están abriendo los dientes de arriba?

Las causas más frecuentes son: enfermedad de las encías que debilita el soporte del diente, la lengua que empuja al tragar, problemas de mordida que generan fuerzas inadecuadas, o pérdida de muelas posteriores que alteró el equilibrio de la boca. La evaluación determina cuál aplica en tu caso.

¿Si me cierran los espacios con ortodoncia, se pueden volver a abrir?

Si se trató la causa y se usa el retenedor como se indica, la recaída es mínima. Si no se trató la causa — por ejemplo, la lengua sigue empujando o la enfermedad de encías sigue activa — sí, se pueden volver a abrir. Por eso siempre tratamos la causa primero.

¿La separación de los dientes tiene relación con problemas de mandíbula?

Sí, puede tenerla. Una mordida alterada que causa separación de dientes también genera cargas anormales en la articulación de la mandíbula. Si además de los espacios tienes dolor de mandíbula o dificultad al masticar, ambos problemas pueden tener la misma raíz.

Qué hacer ahora

Si notas que tus dientes se están separando — especialmente si antes estaban juntos — no esperes a que el espacio crezca más. Mientras más pronto se identifica la causa, más sencillo el tratamiento.

En mi consulta en Quito evaluamos los dientes, las encías, la mordida y la articulación. Con eso te podemos decir por qué se están moviendo tus dientes y cuál es el mejor camino para tu caso.

Puedes agendar tu cita llamando al consultorio o escribiendo por WhatsApp.

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