Me duele la mandíbula al masticar: qué puede ser
Estás almorzando. Algo normal — arroz, carne, ensalada. Le das un mordisco a la carne y ahí está: ese dolor en la mandíbula. Agudo, preciso, como si algo se trabara. Paras de masticar un segundo. Abres y cierras la boca despacio. Parece que se fue. Sigues comiendo. A los dos bocados, vuelve.
Llevas días así. O semanas. Ya aprendiste a masticar solo del otro lado. Ya evitas ciertos alimentos. Ya ni piensas en morder una manzana o un choclo. Comer se convirtió en algo que haces con cuidado, calculando cada bocado. Y no debería ser así.
Ese dolor tiene explicación. Y casi siempre tiene solución. Voy a contarte qué es lo que veo en consulta cuando un paciente llega diciendo exactamente eso: "me duele la mandíbula al masticar."
Lo que pasa cuando decides "solo mastico del otro lado"
La estrategia más común que usan mis pacientes antes de venir a consulta es masticar del lado que no duele. Funciona. Por un tiempo.
El problema es que la mandíbula está diseñada para trabajar de los dos lados. Cuando fuerzas un solo lado durante semanas o meses, ese lado empieza a sobrecargarse. Los músculos de ese lado se fatigan. La articulación de ese lado recibe más presión de la que debería. Y lo que empezó como dolor en un lado termina siendo dolor en ambos.
He visto ese patrón decenas de veces. El paciente llega por dolor del lado izquierdo. Le pregunto desde cuándo, me dice tres meses. Le pregunto de qué lado mastica, me dice del derecho. Le palpo el lado derecho y los músculos ya están agarrotados también. Ahora tiene dos problemas en vez de uno.
Y hay otra cosa. El lado que te duele al masticar no se está "descansando" porque no lo uses. Si la causa es que la almohadilla de la articulación se salió de lugar, o que hay inflamación, eso sigue ahí, progresando, aunque no mastiques de ese lado. Simplemente dejaste de sentirlo porque no lo cargas. Pero la articulación sigue deteriorándose.
Las causas más comunes del dolor al masticar
Disfunción de la ATM — la articulación de la mandíbula
Esta es la causa que más veo. La articulación que conecta la mandíbula con el cráneo tiene un disco — una almohadilla de cartílago — que permite que el movimiento sea suave. Cuando ese disco se desplaza, el hueso empieza a moverse sobre superficies que no están preparadas para eso. Ahí aparece el dolor.
Pistas de que es la ATM: el dolor aparece al abrir la boca para morder, puede haber un clic o chasquido al masticar, y el dolor se siente frente al oído o en la zona lateral de la cara, no en un diente específico.
Si quieres entender más sobre esta articulación y cómo la evaluamos, tenemos una página dedicada a la especialidad de ATM.
Bruxismo que no sabías que tenías
El bruxismo — apretar o rechinar los dientes durante el sueño — hace que los músculos de tu mandíbula lleguen a la mañana agotados. Llevan horas trabajando a máxima fuerza. Entonces cuando te sientas a desayunar y les pides que mastiquen, protestan.
¿Cómo saber si el problema es bruxismo? El dolor suele ser peor en la mañana, mejora durante el día, y tus dientes pueden tener desgaste visible — se ven más planos, más cortos de lo normal. Tu pareja puede haberte dicho que rechinas los dientes de noche.
El músculo de la mandíbula agarrotado
El masetero es el músculo que cierra la mandíbula. Es potente. Y como cualquier músculo, se puede agarrotar. Cuando está agarrotado, masticar duele porque le estás pidiendo a un músculo acalambrado que trabaje.
Puedes sentirlo tú mismo: pon los dedos en la esquina de la mandíbula, aprieta los dientes y suelta. Ese músculo que se tensa es el masetero. Si al presionarlo sientes dolor, es probable que esté agarrotado.
Esto puede pasar por bruxismo, por estrés, por masticar chicle en exceso, o por combinar varios de esos factores.
Problemas dentales localizados
Una caries profunda, una fisura en un diente, una muela del juicio que está empujando. Cualquiera de estas cosas puede causar dolor al masticar. La diferencia con las causas anteriores: aquí puedes señalar exactamente cuál diente te duele. El dolor es localizado. Punzante. Puede empeorar con alimentos fríos o calientes.
Si el dolor se siente más como un "área" difusa que como un diente puntual, es más probable que sea muscular o articular, no dental.
Artritis en la ATM
Menos frecuente en pacientes jóvenes, pero la veo con regularidad en mayores de 50. La artritis desgasta las superficies de la articulación. Masticar duele porque los huesos de la articulación ya no se deslizan suavemente. El dolor tiende a ser más constante, no solo al masticar, y la mandíbula se siente tiesa al despertar — va aflojando con el uso, pero las primeras horas cuestan.
Las señales que me dicen que necesitas evaluación
No todo dolor al masticar es igual. Hay cosas que me preocupan más que otras.
Ve a que te revisen si:
- Llevas más de 10 días con dolor al masticar que no mejora
- El dolor viene acompañado de un clic o trueno en la mandíbula
- Ya no puedes abrir la boca completamente — sientes que se traba
- Masticas solo de un lado desde hace semanas
- El dolor se irradia hacia el oído o la sien
- Los analgésicos alivian un rato pero el dolor siempre vuelve
Probablemente puedes esperar si:
- El dolor apareció después de morder algo muy duro y lleva solo 2-3 días
- No hay ruidos en la articulación
- Puedes abrir la boca sin limitación
- El dolor va disminuyendo cada día
Qué esperar en la evaluación
La evaluación que hago toma 20-30 minutos. No es invasiva, no duele.
Primero te pido que abras y cierres la boca mientras observo el movimiento — busco si se desvía hacia un lado, si no abre del todo, si el movimiento no es parejo. Después palpo los músculos uno por uno: el masetero, el músculo de la sien, los músculos profundos detrás del pómulo, el músculo largo del costado del cuello. Busco puntos de dolor y músculos agarrotados. Escucho la articulación de cada lado para detectar clics, un sonido áspero como de arena, o silencios anormales.
Reviso cómo muerdes. Cómo contactan tus dientes. Si hay desgaste. Si hay alguna pieza que está interfiriendo con el cierre normal.
Con eso, en la mayoría de los casos ya tengo un diagnóstico. Si necesito confirmar algo, pido una imagen — puede ser una radiografía panorámica o una tomografía. Pero el examen clínico es lo que más información me da.
Cómo se trata
El tratamiento depende de la causa, pero te cuento lo más frecuente.
Férula oclusal. Para bruxismo y disfunción de ATM, la férula es lo primero que indicamos. Es una placa de acrílico que se hace a tu medida. La usas para dormir. Lo que hace es separar los huesos de la articulación, relajar los músculos y proteger los dientes. No molesta — después de dos o tres noches te acostumbras y muchos pacientes me dicen que ya no pueden dormir sin ella.
Terapia muscular. Ejercicios específicos para relajar la musculatura, técnicas de estiramiento, aplicación de calor. Yo te enseño la rutina en consulta y la haces en casa. Toma 5-10 minutos al día. Los resultados se notan en las primeras semanas.
Ajuste de mordida. Si hay un diente que está tocando donde no debe y generando molestia, a veces un ajuste milimétrico cambia todo. Es un procedimiento de 15 minutos en el consultorio, indoloro.
Tratamiento dental. Si la causa es una caries, una fractura o una muela del juicio, se trata eso directamente.
Lo que siempre les digo a mis pacientes: el dolor al masticar no es algo con lo que tengas que vivir. Tiene solución. Y en la mayoría de casos, la solución es más simple de lo que imaginabas.
Lo que viene después
Lo que más escucho de los pacientes que tratamos por dolor al masticar es algo que suena muy simple pero significa mucho: "Doctor, hoy comí normal."
Un paciente de 45 años que tratamos el año pasado me dijo a las cuatro semanas de usar la férula: "Me comí una guatita completa sin pensar en la mandíbula. No me acordaba de la última vez que pude hacer eso." Llevaba un año evitando alimentos duros, masticando del lado derecho, comiendo despacio con cuidado.
Eso es lo que se recupera. No solo la ausencia de dolor — la normalidad. Comer sin calcular. Morder sin miedo. Sentarte a la mesa pensando en la comida, no en la mandíbula.
Preguntas frecuentes
¿Si me duele al masticar puede ser solo estrés?
El estrés puede ser un factor. Genera tensión muscular, y esa tensión puede causar dolor al masticar. Pero "solo estrés" como diagnóstico me parece incompleto. Lo que hago es evaluar qué estructura específica está afectada — músculos, articulación, dientes — y tratar eso directamente. Decirte "relájate" no te quita el dolor. Tratar el músculo agarrotado o el disco desplazado, sí.
¿Puedo tomar un relajante muscular mientras consigo cita?
Un relajante muscular puede aliviar temporalmente si el dolor es muscular. Pero no te lo automediques por más de unos días. Si necesitas un relajante muscular para poder comer, eso te está diciendo que hay algo que necesita evaluación. Mientras tanto, puedes aplicar calor húmedo en la zona por 15 minutos, comer alimentos blandos y evitar abrir la boca exageradamente.
¿El dolor al masticar siempre necesita férula?
No siempre. Si la causa es una caries, necesitas tratamiento dental. Si es un músculo agarrotado por un episodio de estrés puntual, puede resolverse con terapia muscular sola. La férula es lo más indicado cuando hay bruxismo o disfunción articular, que son las causas más frecuentes. Pero eso lo determina la evaluación — no hay forma de saberlo sin revisar.
¿Cuánto tarda en mejorar el dolor al masticar con tratamiento?
Depende de la causa y de cuánto tiempo llevas con el dolor. Un caso reciente — menos de un mes de evolución — puede mejorar notablemente en 2-3 semanas con férula y terapia. Un caso crónico de varios meses puede necesitar 6-8 semanas para notar cambios significativos. Lo que sí te puedo decir es que la gran mayoría mejoran. No estás condenado a masticar con dolor para siempre.
Si llevas más de una o dos semanas masticando con dolor, con cuidado, de un solo lado — no esperes a que se ponga peor. Eso es lo que pasa casi siempre: empeora.
Una evaluación de ATM toma media hora. No duele. Y sales sabiendo exactamente qué te pasa y qué se puede hacer. A veces la respuesta es más sencilla de lo que esperabas.
Para más contexto sobre por qué puede dolerte la mandíbula y las causas más comunes, tenemos un artículo detallado que complementa lo que leíste aquí.
Este artículo es informativo y no reemplaza la consulta profesional. Cada caso requiere evaluación individual.
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