Tratamiento de conducto: qué es, cuándo se necesita y ¿duele?

Tratamiento de conducto — clínica dental SOI Quito

Tu dentista dijo "necesitas un tratamiento de conducto" y el estómago se te fue al piso. Inmediatamente pensaste en dolor. En agujas. En horas en la silla. En todo lo que has escuchado de otras personas que pasaron por eso.

Tranquilo. Lo que has escuchado probablemente viene de experiencias de hace 15 o 20 años. O de gente que confunde el dolor de la infección con el dolor del tratamiento. Porque aquí está la verdad que nadie te dice: el tratamiento de conducto no es lo que duele. Lo que duele es la infección que lo hace necesario.

Voy a explicarte qué es, por qué se necesita, qué pasa durante el procedimiento y qué esperar después. Sin adornos. Sin minimizar. Con la honestidad que te mereces.

Qué pasa si no te haces el tratamiento

Esto primero, porque muchos pacientes preguntan "¿y si mejor no me lo hago?"

Si el nervio de tu diente está infectado o muriéndose — que es la razón por la que necesitas este tratamiento — no hacerte el procedimiento tiene consecuencias claras.

La infección no se va sola. Las bacterias están dentro del diente. Tu cuerpo no puede eliminarlas porque la sangre no llega bien a esa zona. Antibióticos pueden calmar los síntomas temporalmente, pero no curan la infección dentro del conducto. El dolor vuelve.

Se forma un absceso. La infección se acumula en la punta de la raíz y forma una bolsa de pus. Eso duele. Mucho. Y puede hinchar la cara, la encía, hasta cerrar el ojo si es un diente de arriba. Un absceso dental es una urgencia.

Pierdes el diente. Si la infección avanza y destruye el hueso alrededor de la raíz, llega un punto donde ya no se puede salvar. Hay que sacarlo. Y después necesitas reemplazarlo — con un implante o con otro tipo de reemplazo — lo que cuesta más tiempo y más dinero que el tratamiento de conducto.

La infección puede extenderse. En casos graves, una infección dental no tratada puede extenderse a otros espacios de la cara y el cuello. Es raro, pero pasa. Y cuando pasa, es una emergencia médica.

El tratamiento de conducto existe para evitar todo eso. Es la forma de salvar un diente que de otra manera se perdería.

Qué es un tratamiento de conducto — explicado simple

Dentro de cada diente hay un espacio hueco que contiene el nervio y los vasos sanguíneos. Ese espacio se llama conducto. En las muelas hay varios conductos — dos, tres, a veces cuatro.

Cuando una caries avanza mucho, cuando un diente se fractura y las bacterias llegan adentro, o cuando el nervio muere por alguna razón, ese espacio interior se infecta. Las bacterias se multiplican ahí adentro. Se produce inflamación, presión, dolor.

El tratamiento de conducto consiste en abrir el diente, sacar todo lo que está infectado dentro del conducto — nervio, bacterias, tejido muerto — limpiar y desinfectar ese espacio, y después llenarlo con un material que sella el conducto para que las bacterias no vuelvan a entrar.

El diente queda sin nervio. Ya no siente frío ni calor. Pero sigue en tu boca, sigue masticando, sigue funcionando. Es tu diente. Solo que ahora está limpio por dentro y protegido.

Cuándo necesitas un tratamiento de conducto

No todo dolor de muela significa que necesitas uno. Pero hay situaciones donde es la mejor opción — o la única.

Caries profunda que llegó al nervio

Una caries que empezó pequeña y no se trató a tiempo avanza hacia adentro del diente. Primero atraviesa el esmalte. Después la dentina. Y cuando llega al espacio donde está el nervio, se produce una infección. En ese punto, un relleno ya no alcanza. Hay que limpiar el conducto.

Diente fracturado con el nervio expuesto

Un golpe, un accidente, morder algo duro — si la fractura llega al nervio, las bacterias de la boca entran al conducto. El nervio se inflama, se infecta o muere. El tratamiento de conducto limpia el daño y permite reconstruir el diente.

Dolor espontáneo que no para

Un dolor que aparece sin que estés comiendo ni tomando nada. Que te despierta de noche. Que late como si tuvieras el corazón dentro del diente. Que no cede con analgésicos. Eso generalmente indica que el nervio está gravemente inflamado o infectado.

Absceso dental

Si tienes hinchazón en la encía — una bolita que aparece cerca de un diente, a veces con pus — eso es un absceso. Significa que la infección del conducto salió por la punta de la raíz. Necesita tratamiento de conducto urgente, además de posibles antibióticos para controlar la infección aguda.

Diente que cambió de color

Un diente que se oscurece — que se pone gris o marrón sin razón aparente — puede estar indicando que el nervio murió. No siempre duele. A veces el nervio muere de forma silenciosa, especialmente después de un golpe que recibiste hace meses o años. Pero adentro se está generando una infección que necesita tratamiento.

Sensibilidad que no mejora

Si un diente tiene sensibilidad al frío y al calor que no mejora con pasta para sensibilidad, que dura más de lo normal después del estímulo, o que se va convirtiendo en dolor — puede ser que el nervio esté comprometido y necesite tratamiento de conducto.

El procedimiento paso a paso

Aquí no hay misterio. Te explico exactamente qué pasa en cada etapa para que no llegues sin saber qué esperar.

1. Anestesia

Lo primero que hago es dormirte la zona completamente. Y cuando digo completamente, es completamente. No empiezo nada hasta que confirmes que no sientes. Si en algún momento del procedimiento llegaras a sentir algo, paramos y reforzamos la anestesia.

La anestesia moderna es muy efectiva. El piquete de la inyección dura 2-3 segundos. Después de eso, la zona se duerme en unos minutos y ya no sientes nada durante el procedimiento.

En dientes con infección activa, a veces la anestesia cuesta un poco más porque la inflamación dificulta la absorción. Si eso pasa, tenemos técnicas adicionales para asegurarnos de que estés cómodo.

2. Aislamiento del diente

Se coloca una lámina de goma alrededor del diente — se llama dique de goma. Solo queda el diente expuesto. Esto tiene dos funciones: evita que las bacterias de tu saliva entren al conducto limpio, y evita que los líquidos de irrigación vayan a tu garganta. También te permite respirar por la nariz tranquilamente y tragar normal.

3. Acceso al conducto

Hago una pequeña abertura en la parte superior del diente para llegar al espacio del conducto. En este punto ya no sientes nada por la anestesia.

4. Limpieza y desinfección

Con instrumentos muy finos — parecen agujas delgadas y flexibles — retiro el nervio infectado, el tejido muerto y las bacterias de adentro del conducto. Al mismo tiempo, irrigo el conducto con líquidos que desinfectan las paredes.

Esta es la parte que más tiempo toma. Los conductos de las muelas son estrechos, curvos, y a veces tienen ramificaciones. Hay que limpiarlos con precisión. En las muelas de atrás, donde puede haber 3 o 4 conductos, esta etapa puede tomar 45 minutos a una hora.

5. Relleno del conducto

Una vez que el conducto está limpio y seco, lo relleno con un material que sella el espacio. Se llama gutapercha — es un material biocompatible que el cuerpo tolera bien. El objetivo es dejar el conducto sellado para que las bacterias no puedan volver a colonizarlo.

6. Restauración temporal o definitiva

Se cierra el acceso con un material temporal o definitivo. Y casi siempre, después de un tratamiento de conducto, el diente necesita una corona dental para protegerlo a largo plazo. Te explico por qué en la siguiente sección.

¿Duele?

La respuesta honesta: el procedimiento en sí, no.

Con la anestesia moderna, la gran mayoría de pacientes no sienten dolor durante el tratamiento. Lo que sienten es presión, vibración, y a veces agua. Pero dolor, no.

Lo que sí duele — y mucho — es llegar con una infección activa. Ese dolor pulsante, ese dolor que no te deja dormir, ese dolor que ni el ibuprofeno quita. Eso es la infección. Y el tratamiento de conducto es lo que la elimina.

La frase que más escucho después del procedimiento: "¿Ya terminó? Pensé que iba a ser mucho peor."

Después del procedimiento, es normal sentir molestia durante 2-5 días. Molestia, no dolor agudo. Sensibilidad al morder. Una sensación de "el diente se siente distinto." Eso se maneja con analgésicos normales y se va reduciendo cada día.

Si después del tratamiento el dolor aumenta en vez de disminuir, o aparece hinchazón — llámanos. Puede ser que necesites un ajuste o medicación adicional.

Por qué tu diente necesita una corona después

Un diente con tratamiento de conducto es un diente que perdió su nervio y parte de su estructura interna. Está más seco. Más frágil. Más propenso a fracturarse.

Piensa en una rama seca vs. una rama verde. La verde se dobla. La seca se quiebra.

Si no se protege con una corona, un diente con tratamiento de conducto puede fracturarse al morder algo con fuerza. Y si la fractura va hacia abajo, hacia la raíz, ya no se puede reparar. Se pierde el diente y todo el tratamiento fue en vano.

La corona abraza el diente, distribuye las fuerzas de la mordida y evita que se parta. En mi experiencia, un diente con tratamiento de conducto y corona puede durar décadas. Sin corona, es cuestión de tiempo.

Tasa de éxito

El tratamiento de conducto tiene una tasa de éxito superior al 95%. Eso significa que 95 de cada 100 dientes tratados se mantienen en boca, funcionales y sin problemas, por muchos años.

¿Puede fallar? Sí. En un porcentaje pequeño de casos, la infección puede regresar — generalmente porque los conductos tenían ramificaciones difíciles de limpiar o porque la restauración posterior se filtró. Si eso pasa, se puede hacer un retratamiento o una cirugía menor en la punta de la raíz.

Pero la estadística es clara: en la gran mayoría de casos, el tratamiento de conducto funciona y salva el diente.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas citas necesito?

En la mayoría de casos, el tratamiento se completa en una o dos citas. Casos simples — un diente con un solo conducto — pueden resolverse en una sola sesión de 60-90 minutos. Muelas con varios conductos o con infección severa pueden necesitar dos sesiones con una o dos semanas de separación.

¿Puedo comer después del tratamiento?

Espera a que pase la anestesia para comer — generalmente 2-3 horas. Mientras la boca está dormida, puedes morderte la lengua o el labio sin darte cuenta. Una vez que recuperes la sensación, come cosas blandas durante los primeros días y evita morder cosas duras con ese diente hasta que tenga la corona puesta.

¿El diente se pone negro después del tratamiento de conducto?

No debería. Si un diente se oscurece después del tratamiento, puede ser por remanentes de material dentro del conducto o por una reacción del tejido dental. Hay tratamientos de blanqueamiento interno que pueden corregir eso. Pero con técnicas modernas, el oscurecimiento es poco frecuente.

¿Un diente con tratamiento de conducto puede tener caries?

Sí. El diente ya no tiene nervio, así que no sientes dolor si se forma una caries. Pero las bacterias pueden atacar la estructura restante igual que a cualquier otro diente. Por eso la corona protectora y la higiene diaria son tan importantes — aunque no sientas el diente, la caries puede destruirlo sin que te des cuenta.

¿No es mejor sacar el diente y poner un implante?

Siempre que se pueda salvar un diente natural, es la mejor opción. Tu diente tiene ligamento, tiene sensación de presión, tiene una conexión con el hueso que un implante no replica al 100%. Un implante es una excelente solución cuando el diente ya no se puede salvar, pero no es mejor que tu propio diente bien tratado.

Tu diente todavía se puede salvar

Si tu dentista te dijo que necesitas un tratamiento de conducto, no significa que vas a perder el diente. Significa que lo estás salvando. El procedimiento elimina la infección, quita el dolor y le da al diente la oportunidad de seguir funcionando por muchos años más.

No dejes que el miedo te paralice. Lo que te asusta del nombre no se parece a lo que pasa en la silla.

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