Roncar y rechinar los dientes: ¿están conectados?

Roncar y rechinar los dientes — especialista ATM Quito

"Mi esposo ronca como tractor y además rechina los dientes." Escucho esa frase — o alguna versión de ella — varias veces al mes en mi consulta. Generalmente viene de la pareja del paciente. El paciente está sentado al lado, un poco avergonzado, porque no se da cuenta de ninguna de las dos cosas. Duerme y ya. Es la otra persona la que sufre el concierto nocturno.

Dos problemas que parecen separados. Uno tiene que ver con la respiración. El otro con los dientes. ¿Qué puede conectarlos?

Más de lo que crees.

Dos problemas, un momento: la noche

El ronquido y el bruxismo comparten algo básico pero que se pasa por alto: ambos ocurren mientras duermes, ambos son involuntarios, y ambos empeoran cuando el sueño no es bueno.

No es que uno cause el otro de manera directa. Pero comparten terreno. Y entender ese terreno común cambia la manera de abordarlos.

Durante el sueño, los músculos del cuerpo se relajan. Los de la garganta también. Si los tejidos de la garganta se relajan demasiado, el paso del aire se estrecha. El aire vibra al pasar. Eso es roncar.

Al mismo tiempo, el cerebro pasa por ciclos de sueño. En las transiciones entre fases — sobre todo al salir del sueño profundo — ocurren microdespertares. Son breves, duran segundos. No te despiertas de verdad. Pero durante esos microdespertares, el sistema nervioso se activa y los músculos de la mandíbula se contraen. Aprietan. Rechinan. Y se relajan de nuevo.

Ahora: ¿qué pasa cuando algo interrumpe tu sueño repetidamente? Más microdespertares. Y más microdespertares significan más episodios de rechinamiento. Y más rechinamiento significa más dolor de mandíbula al despertar, más desgaste dental, más carga sobre la articulación.

El ronquido fuerte, por sí mismo, fragmenta el sueño. Pero si además el ronquido viene acompañado de pausas respiratorias — apnea — cada pausa genera un microdespertar. Y cada microdespertar puede disparar un episodio de bruxismo.

Ahí está la conexión.

Lo que pasa cuando se ignoran ambos

Ni el ronquido crónico ni el bruxismo nocturno se resuelven solos. Y cuando coexisten, el deterioro se acelera.

Los primeros meses, el ronquido es una molestia para la pareja. El bruxismo, una molestia matutina que se pasa con el café. Nada parece urgente.

A los 6 meses, el sueño fragmentado pasa factura. Cansancio diurno. Dificultad para concentrarse. Irritabilidad. Los dientes empiezan a mostrar desgaste — superficies que se aplanan, bordes que se gastan. La mandíbula duele con más frecuencia. Dolor de cabeza matutino que se atribuye al estrés.

Al año o más, el cuadro se complica. Si hay apnea detrás del ronquido, la falta de oxígeno nocturna empieza a afectar la presión arterial, la concentración, el ánimo. Los dientes del paciente con bruxismo no tratado muestran desgaste severo. Fracturas. Sensibilidad constante. La articulación de la mandíbula empieza a tronar, a doler, a limitar la apertura.

Dos problemas que parecían menores, avanzando en paralelo, causando daño en silencio.

Los factores de riesgo que comparten

Lo que me llamó la atención después de años viendo estos pacientes es cuántos factores tienen en común el ronquido y el bruxismo. No son los mismos problemas, pero crecen en el mismo terreno.

Calidad del sueño

Un sueño fragmentado empeora ambos. Cualquier cosa que interrumpa el sueño — estrés, cafeína nocturna, alcohol, pantallas antes de dormir, un cuarto con mucho ruido o mucha luz — aumenta los microdespertares. Y más microdespertares significa más rechinamiento y más eventos de ronquido.

He tenido pacientes que mejoraron de ambos problemas simplemente arreglando sus hábitos de sueño. No digo que siempre baste con eso. Pero es la base.

Posición de la mandíbula

Una mandíbula que está posicionada más atrás de lo normal tiene doble impacto. Empuja la lengua hacia la garganta — lo que estrecha la vía aérea y causa o empeora el ronquido. Y la posición retrasada de la mandíbula también afecta cómo contactan los dientes, lo que puede alimentar el bruxismo.

En mis pacientes con mandíbula retrasada o mordida profunda que roncan y rechinan, tratar la posición mandibular muchas veces mejora ambas cosas.

Posición al dormir

Dormir boca arriba empeora el ronquido — la gravedad empuja la lengua hacia atrás y estrecha la garganta. Dormir de lado o boca abajo puede presionar la mandíbula y empeorar el bruxismo.

No hay una posición mágica que solucione ambos. Pero conocer cómo duermes ayuda a entender el cuadro.

Sobrepeso

El exceso de peso, especialmente alrededor del cuello, estrecha la vía aérea. Eso empeora el ronquido y aumenta la probabilidad de apnea. Y la apnea, como ya expliqué, dispara microdespertares que alimentan el bruxismo.

No es el único factor. He visto personas delgadas que roncan y rechinan. Pero cuando hay sobrepeso, la mejora al perder peso puede ser significativa para ambos problemas.

Alcohol y cafeína

El alcohol relaja los músculos de la garganta más de lo normal. Roncas más y más fuerte las noches que tomas. La cafeína fragmenta el sueño. Ambas sustancias empeoran el bruxismo nocturno también.

Cuando un paciente me dice que ronca y rechina, una de las primeras preguntas es: ¿cuánto café tomas y a qué hora? ¿Tomas alcohol en la noche? La respuesta muchas veces explica la severidad.

¿Cuándo tratar uno ayuda al otro?

Esto es lo que más les interesa a los pacientes — y con razón.

Si tratas el bruxismo, ¿dejas de roncar? No necesariamente. La placa para bruxismo protege los dientes y relaja los músculos de la mandíbula, pero no abre la vía aérea. No está diseñada para eso. Si roncas porque la garganta se estrecha, necesitas tratar la garganta, no solo los dientes.

Si tratas el ronquido, ¿dejas de rechinar? Puede ayudar. Si tu ronquido viene con apnea, y la apnea está disparando microdespertares que causan el bruxismo, tratar la apnea reduce los microdespertares y puede reducir el bruxismo. He visto pacientes cuyo bruxismo mejoró significativamente después de empezar tratamiento para la apnea.

Si tratas ambos al mismo tiempo, los resultados suelen ser mejores que tratar solo uno. Un dispositivo de avance mandibular, por ejemplo, puede adelantar la mandíbula para abrir la vía aérea Y al mismo tiempo funcionar como protección dental. No en todos los casos aplica, pero cuando aplica, es elegante: un dispositivo, dos problemas resueltos.

Cuándo necesitas un estudio del sueño

No todo ronquido necesita un estudio del sueño. Roncar ocasionalmente, suave, sin otros síntomas, suele ser benigno.

Pero si el ronquido viene con alguna de estas cosas, el estudio es necesario:

El estudio del sueño se llama polisomnografía. Se puede hacer en un laboratorio del sueño o con un dispositivo portátil en casa. Mide cuántas veces dejas de respirar por hora, cuánto baja tu oxígeno, y cómo se fragmenta tu sueño. Con esos datos, el médico del sueño determina si hay apnea y qué tan severa es.

Si además del ronquido rechinas los dientes, menciónaselo al médico. Y si ya tienes diagnóstico de bruxismo, menciónale al especialista de mandíbula que roncas. Que ambos profesionales tengan el cuadro completo cambia el enfoque del tratamiento.

El papel del especialista en mandíbula dentro del equipo

Quiero ser claro en algo: yo no diagnostico apnea del sueño. Eso lo hace un médico del sueño con un estudio del sueño. Mi rol es diferente y complementario.

Lo que yo hago es evaluar la mandíbula, la articulación, la mordida y los músculos. Determino si la posición de la mandíbula puede estar contribuyendo al problema respiratorio. Si la articulación puede tolerar un dispositivo de avance. Si el bruxismo necesita tratamiento independiente o si está conectado con la apnea.

Cuando un paciente tiene ambos problemas, trabajo coordinado con el médico del sueño. El médico maneja el diagnóstico y la severidad de la apnea. Yo manejo todo lo que tiene que ver con la mandíbula y el dispositivo dental. El resultado es mejor que si cada uno trabaja por su lado.

Esa coordinación es clave. Un dispositivo mandibular fabricado sin evaluar correctamente la articulación puede causar dolor articular o cambios en la mordida. Un tratamiento de apnea que ignora el bruxismo deja los dientes desprotegidos. Los dos lados del problema necesitan atención.

Cómo es la mañana cuando ambos problemas se tratan

Un paciente de 52 años. Lo trajo su esposa. Ella dormía en otro cuarto desde hacía dos años por los ronquidos. Él se despertaba todas las mañanas con la mandíbula adolorida, dolor de cabeza, y un cansancio que arrastraba todo el día. El dentista le había dicho que los dientes estaban desgastados. Le recetó una placa genérica que no le sirvió.

Lo evalué. Bruxismo severo. Articulación con clic en el lado derecho. Mordida profunda. Mandíbula levemente retrasada. Lo derivé al estudio del sueño: apnea moderada, 18 eventos por hora.

Le hice un dispositivo de avance mandibular a medida. Tres citas de ajuste hasta encontrar la posición correcta. El estudio de control a los dos meses: 3 eventos por hora. Normal.

A los tres meses volvió con su esposa a la consulta. Los dos sonriendo. Ella dormía de nuevo en el mismo cuarto. Él se despertaba sin dolor de mandíbula, sin dolor de cabeza, y por primera vez en años sentía que el sueño le rendía. Un domingo se despertó temprano, descansado, y se fue a caminar. No recordaba la última vez que había tenido ganas de hacer eso un domingo por la mañana.

Dos problemas. Un abordaje coordinado. Una mañana distinta.

Preguntas frecuentes

¿Si solo ronco pero no rechino, necesito ver a un especialista en mandíbula?

Si tu ronquido es ocasional y leve, probablemente no. Pero si roncas fuerte todas las noches y quieres explorar opciones más allá del CPAP, un especialista en mandíbula puede evaluar si un dispositivo de avance mandibular es una opción para ti. Siempre después de un estudio del sueño que confirme el diagnóstico.

¿Mi pareja puede grabar mis ronquidos y rechinamiento para llevar a la consulta?

Muy útil. Un audio o video corto de tu teléfono que muestre cómo suena el ronquido y si hay episodios de rechinamiento me da información valiosa. Me ayuda a evaluar la intensidad y la frecuencia sin tener que esperar un estudio formal.

¿Los niños que roncan y rechinan los dientes necesitan evaluación?

Si un niño ronca de manera habitual — no solo cuando está resfriado — y además rechina los dientes con frecuencia, necesita evaluación. En niños, el ronquido crónico puede deberse a amígdalas o adenoides grandes, y el bruxismo puede estar conectado con la fragmentación del sueño que eso produce. El pediatra y un especialista en mandíbula pueden evaluar el cuadro completo.

¿Perder peso puede mejorar tanto el ronquido como el rechinamiento?

Sí, especialmente el ronquido. La pérdida de peso reduce el tejido alrededor de la garganta y mejora la respiración nocturna. Al mejorar la respiración, hay menos microdespertares, lo que puede reducir los episodios de bruxismo también. No es la solución completa en todos los casos, pero es un factor que siempre vale la pena abordar.


Si tu pareja te dice que roncas y rechinas, no descartes la conexión. Una evaluación de la mandíbula toma 30 minutos y puede revelar si ambos problemas comparten una causa tratable. En SOI evalúo la articulación, los músculos, la mordida y la posición mandibular, y coordino con el especialista del sueño si el caso lo requiere.

Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. Si roncas y rechinas los dientes, agenda una evaluación con un especialista en ATM y consulta con un médico del sueño.

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