Rechinar los dientes al dormir: causas y cómo parar

Rechinar los dientes al dormir — especialista ATM Quito

Son las tres de la mañana. Estás dormido. Tu pareja se despierta con un ruido que viene de tu lado de la cama — un sonido seco, rítmico, como si alguien estuviera frotando dos piedras. Te toca el hombro. Tú abres los ojos sin entender qué pasa. "Estás rechinando los dientes otra vez," te dice. Y tú no tenías ni idea.

Esa escena se repite en miles de hogares cada noche. A veces es tu pareja quien rechina. A veces eres tú. A veces los dos, en noches distintas. Y en la mayoría de casos, la persona que rechina no se da cuenta hasta que alguien se lo dice — o hasta que empieza a doler.

Si llegaste aquí porque tu pareja rechina los dientes, o porque a ti te dijeron que lo haces, o porque te despiertas con la mandíbula adolorida y sospechas que algo pasa durante la noche: te voy a explicar por qué ocurre, qué daño produce y — lo más relevante — qué se puede hacer para pararlo.

Lo que pasa si no se trata el rechinamiento nocturno

El rechinamiento de dientes durante el sueño — lo que los especialistas llamamos bruxismo del sueño — tiene una característica traicionera: el daño es gradual. No pasa nada dramático de un día para otro. Pero se acumula.

Los primeros meses, el único síntoma puede ser el ruido que escucha tu pareja. Tal vez algo de rigidez en la quijada al despertar. Nada que parezca grave.

A los 6 meses, el esmalte — la capa protectora del diente, que es el material más duro del cuerpo humano — empieza a ceder. Los dientes se ven más cortos. Los bordes de los dientes de adelante se aplanan. Aparece sensibilidad: el café caliente duele, el agua fría duele.

Al año o dos, sin tratamiento, los dientes se fracturan. He visto muelas partidas a la mitad por bruxismo. Tratamientos de conducto necesarios porque la fuerza del apretamiento dañó el nervio del diente por dentro. Coronas para reconstruir lo que se perdió. Y lo más silencioso: la articulación de la mandíbula — la ATM — empieza a deteriorarse. Empieza a tronar, a doler, a limitar cuánto puedes abrir la boca.

Todo eso por algo que se puede controlar con un tratamiento que empieza a funcionar en semanas.

Por qué rechinas los dientes de noche

Aquí está la parte que más sorprende a mis pacientes: rechinar los dientes al dormir no es un hábito. No es algo que haces "porque quieres" o "porque estás estresado y ya." Es una actividad involuntaria del sistema nervioso que ocurre durante ciertas fases del sueño.

Durante la noche, tu cerebro pasa por ciclos de sueño — fases profundas y fases más ligeras. En las transiciones entre fases, ocurren lo que se llaman microdespertares. Son breves, duran segundos. No te despiertas de verdad. Pero tu sistema nervioso se activa por un instante, y con él, los músculos de la mandíbula. Se contraen. Aprietan. Rechinan. Y se vuelven a relajar.

Eso puede pasar decenas de veces por noche. Cada episodio dura entre 5 y 15 segundos. Parece poco. Pero multiplica eso por 30, 40 episodios cada noche, cada noche durante meses, y la carga acumulada sobre los dientes y la articulación es enorme.

Por eso no puedes simplemente "dejar de hacerlo"

Esto es lo que más les cuesta entender a los pacientes — y a sus parejas. "¿No puedes simplemente relajarte antes de dormir?" No. Igual que no puedes decidir no roncar. El rechinamiento ocurre en un estado de inconsciencia. Tu corteza cerebral — la parte que toma decisiones — está apagada. Los músculos responden a señales que vienen de partes más primitivas del cerebro.

Por eso la solución no es fuerza de voluntad. Es una barrera física: la placa para dormir.

Qué dispara el rechinamiento nocturno

Aunque el mecanismo es involuntario, hay factores que lo intensifican. Estos son los que más veo en mi práctica:

Estrés y ansiedad. Es el disparador más frecuente. Pacientes que estaban controlados con su placa vuelven con desgaste nuevo después de una temporada difícil en el trabajo o un problema personal. El estrés no causa el bruxismo — lo enciende, lo amplifica.

Trastornos del sueño. La apnea del sueño — cuando la persona deja de respirar por momentos durante la noche — aumenta los microdespertares. Más microdespertares, más episodios de rechinamiento. Si tu pareja además de rechinar ronca mucho o deja de respirar por momentos, eso necesita evaluación del sueño.

Mordida desalineada. Cuando los dientes no encajan como deberían, el cerebro recibe una señal constante de interferencia. La respuesta inconsciente es apretar, intentar "acomodar" los dientes por la fuerza. Eso alimenta el rechinamiento.

Medicamentos. Algunos antidepresivos — particularmente los que actúan sobre la serotonina — pueden intensificar el bruxismo nocturno. Si empezaste a rechinar después de un cambio de medicación, menciónalo a tu médico y a tu especialista en ATM.

Cafeína y alcohol. La cafeína después del mediodía y el alcohol en la noche empeoran la calidad del sueño y aumentan los microdespertares. Es un cambio simple que marca diferencia.

Rechinar vs. apretar: no es lo mismo

Hay una diferencia que muchos desconocen. Rechinar es el movimiento lateral — la mandíbula se mueve de lado a lado, y los dientes frotan entre sí. Eso es lo que produce el ruido que escucha tu pareja.

Apretar es presionar los dientes superiores contra los inferiores con fuerza, sin movimiento. No hace ruido. Es silencioso. Pero la carga sobre los dientes y la articulación es igual o peor.

Muchos pacientes me dicen: "Mi pareja no me escucha rechinar, así que no tengo bruxismo." No necesariamente. Puedes estar apretando con 90 kilos de fuerza durante horas cada noche sin producir un solo sonido. Lo detectamos por el desgaste dental, la sensibilidad muscular y los síntomas matutinos.

Si te despiertas con dolor de mandíbula o dolor de cabeza en las sienes, el apretamiento silencioso es tan probable como el rechinamiento audible.

Qué le hace el rechinamiento a tus dientes

Voy a ser directo, porque muchos pacientes no dimensionan el daño hasta que se lo muestro en un espejo.

Desgaste del esmalte. El esmalte dental es el tejido más duro del cuerpo. Más que el hueso. Pero no se regenera. Una vez que se pierde, se pierde para siempre. El rechinamiento desgasta el esmalte progresivamente. Los dientes de adelante quedan como limados. Las muelas se aplanan. Se pierden las curvas naturales de la superficie dental.

Fracturas. He visto muelas partidas a la mitad. Pedazos de diente que se desprenden. No porque el diente estuviera débil, sino porque recibió miles de horas de fuerza excesiva. La fractura es el resultado acumulado, no un evento aislado.

Sensibilidad. Cuando el esmalte se adelgaza, la capa que está debajo — que está llena de terminaciones nerviosas — queda expuesta. Todo duele: el frío, el calor, los alimentos ácidos, morder algo duro. Muchos pacientes creen que tienen caries. No las tienen. Tienen dientes desgastados.

Daño a la articulación. La articulación de la mandíbula no fue diseñada para absorber esa fuerza noche tras noche. Con el tiempo, la pieza interna que amortigua el movimiento se desplaza. Los huesos de la articulación se desgastan. Aparecen clics, tronidos, dolor, limitación al abrir.

Daño a las restauraciones. Si tienes coronas, puentes o resinas, el bruxismo las destruye prematuramente. He visto coronas de porcelana fracturadas en menos de un año en pacientes con bruxismo no tratado. El dentista las repone, se vuelven a romper. Y el ciclo sigue hasta que se trata la causa.

Cómo se trata el rechinamiento nocturno

La placa para dormir: la primera línea de defensa

El tratamiento más efectivo y probado para el rechinamiento nocturno es la placa para dormir — una pieza de acrílico transparente hecha a la medida de tu boca.

Lo que hace es crear una barrera entre los dientes superiores e inferiores. Cuando rechinas, rechinas contra la placa, no contra tus dientes. La fuerza se redistribuye de manera uniforme en vez de concentrarse en puntos específicos. Además, la placa reposiciona la mandíbula en una posición que reduce la actividad muscular — los episodios de rechinamiento se vuelven menos intensos y menos frecuentes.

Se hace en dos citas. En la primera, tomo modelos exactos de tu boca. En la segunda, te entrego la placa ajustada. El proceso es completamente indoloro.

La mayoría de pacientes reportan mejoría en 2-3 semanas. Menos dolor al despertar. Menos rigidez. Mejor sueño — porque cuando la mandíbula está más relajada, el cuerpo descansa mejor.

Terapia muscular

Si llevas meses rechinando, los músculos de la mandíbula ya están agarrotados. Necesitan relajarse. Eso incluye compresas tibias antes de dormir, ejercicios de estiramiento mandibular que enseño en consulta — toman 5 minutos, se hacen antes de acostarse —, y en casos severos, fisioterapia de ATM.

Corrección de la mordida

Cuando la mordida desalineada está alimentando el rechinamiento, un ajuste en la mordida puede reducir la actividad nocturna. A veces es mínimo. A veces requiere un tratamiento más amplio. Eso lo determino en la evaluación.

Higiene del sueño

No es un accesorio del tratamiento. Es parte central. Dormir mejor reduce los microdespertares, y menos microdespertares significa menos episodios de rechinamiento.

Lo que le digo a mis pacientes: horario regular de sueño. Nada de cafeína después de las 2 de la tarde. Limitar el alcohol — una copa de vino en la noche puede duplicar los episodios de bruxismo. Pantallas apagadas una hora antes de dormir. Cuarto oscuro y fresco.

Lo que le digo a la pareja que escucha el rechinamiento

Si tú no eres quien rechina sino quien lo escucha — y por eso estás leyendo esto —, te digo lo mismo que les digo a las parejas en mi consulta: tu observación es valiosa. Muchos pacientes llegan al diagnóstico porque su pareja los alertó.

Lo que puedes hacer: describir lo que escuchas. ¿Cuántas veces por noche? ¿Dura mucho cada episodio? ¿Parece más fuerte en noches de estrés? Eso me ayuda en la evaluación. Un video corto del sonido con el celular es incluso mejor.

Lo que no funciona: despertar a la persona cada vez que rechina. Eso no para el bruxismo. Solo fragmenta el sueño de ambos. La solución es el tratamiento, no la vigilancia nocturna.

Cómo se siente dejar de rechinar

Una paciente de 41 años vino a consulta porque su esposo llevaba meses sin dormir bien por el ruido. Ella no sentía dolor. No le molestaba nada. Vino por él, no por ella.

Le hice la evaluación. Tenía desgaste dental severo. Los músculos de la mandíbula estaban duros como piedra. La articulación ya hacía un sonido rasposo al abrir. Todo silencioso para ella, porque el daño es acumulativo y el cuerpo se adapta.

Le hice su placa. A las tres semanas volvió y me dijo: "Doctor, dos cosas. Mi esposo duerme como antes. Pero lo que no esperaba es que yo también. No sabía lo cansada que me despertaba hasta que dejé de despertar así." La mandíbula relajada. Sin rigidez. Sin esa sensación de pesadez en la cara que ella había normalizado como "así se siente la mañana."

Es la misma historia que escucho cada semana. La gente no sabe cuánto mejor puede sentirse hasta que se trata.


Preguntas frecuentes

¿Si mi pareja rechina los dientes, debería preocuparme?

Sí, pero no en el sentido de alarma. El rechinamiento nocturno no es una emergencia, pero sí un problema que empeora con el tiempo. Si el ruido es frecuente — varias noches por semana —, tu pareja necesita una evaluación. Mientras más temprano se trate, menos daño se acumula.

¿Las placas de farmacia sirven para el rechinamiento?

No las recomiendo. Las placas genéricas de silicona blanda no están ajustadas a la mordida de la persona. Pueden cambiar la posición de los dientes, alterar cómo cierra la boca, y en algunos casos empeorar el rechinamiento. La placa que hacemos en consulta es de acrílico rígido, diseñada sobre un modelo exacto de tu boca, y ajustada milímetro a milímetro. La diferencia en resultado es enorme.

¿El rechinamiento nocturno se puede curar definitivamente?

En muchos pacientes, el rechinamiento se reduce a niveles mínimos con tratamiento y se mantiene controlado a largo plazo. Algunos dejan de necesitar la placa. Otros la usan de manera permanente como prevención, sobre todo si tienen periodos de estrés. Lo que sí se logra siempre es detener el daño y eliminar los síntomas.

¿Los niños que rechinan los dientes necesitan placa?

Depende de la edad y la severidad. El rechinamiento en niños pequeños — entre 4 y 8 años — muchas veces se relaciona con el cambio de dientes y se resuelve solo. Pero si el desgaste dental es visible o hay dolor, necesita evaluación. En niños mayores y adolescentes, el enfoque es similar al de los adultos.

¿El estrés es la única causa del rechinamiento nocturno?

No. Es la causa más conocida, pero no la única. La mordida desalineada, los trastornos del sueño como la apnea, ciertos medicamentos y factores genéticos también juegan un papel. Por eso la evaluación busca todas las causas, no solo el estrés. Un tratamiento que solo maneja el estrés pero ignora una mordida que no calza va a quedarse corto.


Si rechinas los dientes al dormir — o si tu pareja te lo ha dicho — no esperes a que los dientes se fracturen o la articulación se dañe. Una evaluación en SOI incluye examen de desgaste dental, evaluación muscular y articular, y análisis de mordida. Toma 30 minutos y sales con un diagnóstico y un plan de tratamiento claro.

Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. Si sospechas que rechinas los dientes al dormir, agenda una evaluación con un especialista en ATM.

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